NUEVA POESÍA Y NARRATIVA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XXI
0 comentarios Publicado por Unknown en 9:03 a. m.Ahí podrán encontrar algunos cuentos míos.
Contra el plagio y otras lacras literarias.
Ahí podrán encontrar algunos cuentos de quien escribe.
Etiquetas: Roberto Bolaño
REPUBLICA DOMINICANA:
Rafael Rosado frente a la casa de Vicente Huidobro en Cartagena [Chile-2008]
Huidobro crea y descarta e incluso cuestiona el creacionismo [cubismo literario, el surrealismo y el futurismo] y se burla de los otros movimientos literarios como el romanticismo y el modernismo con el objetivo de destruir toda poética convencionalista con proposición caótica de la línea, el ritmo y la sintaxis.
Altazor transforma los límites conocidos de la poesía. Su sátira sin medida la dirigió a sus detractores. Vicente Huidobro ve el mundo como un Dios poeta creador. Altazor es una de sus criaturas que habla con él poniendo en tela de juicio los métodos anteriores. Huidobro establece un diálogo consigo mismo en un acto de magia poética.
[1] Mediante un sin fin de acrobacias lingüísticas en el aire se sitúa fuera de la tierra [en el espacio] como un espíritu. Parte con su paracaídas que son las palabras y la lengua desde la muerte rumbo al nacer. El va reconstruyéndolo todo, creando, renombrando los objetos y los procesos de la vida hasta volver a ser un recién nacido que balbucea vocablos sin sentido.
En este viaje al vacío Huidobro y Altazor construyen símbolos, imágenes, metáforas y procedimientos sin importarles la realidad ni la verdad.
Su poema es una crítica contundente a la poesía automática, inspiracionista, sensible y afectiva para irse por el lado intelectual de la imaginación que sale de las manos y la mente del creador [Dios] que es el poeta.
En el prefacio inicia esta idea de poeta profeta hablando de muchos elementos de la modernidad y el futuro como son los dirigibles, el aeroplano, el paracaídas , el telescopio y sus técnicas acrobáticas de palabras sin ningún sentido.
Se sitúa al lado de Whitman como poeta profeta que anuncia el futuro de su pueblo. Huidobro pronostica el futuro del poema y la forma de poetizar en una nueva dimensión por el creada. El prolonga su poema hacia todos lados en un acto de liberación total, de caos y broma de las formas que se repiten, Huidobro es un transgresor sin piedad que reconoce “si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco” [Altazor,57]. Es un poeta que no necesita la inspiración “...soy Altazor, el gran poeta, sin caballo que copia alpiste” [Altazor,58].
Canto Número I : El poeta Dios se suelta de su paracaídas para crear su iniverso. Es un ser angustiado por conocer la causa de su existencia fatal. Altazor es su primera creación. Este es un ser incorpóreo, lleno de zozobra que se lanza al abismo para encontrar las respuestas de sus inquietudes. Su imaginación intelectual va limpiando de obstáculos el camino.
Es un ser nacido a los treinta y tres años en plena madures y capacidad de conciencia.
No sólo ve el mundo desde afuera, sino que también se ve él para sus interiores “tierra desconocida” [Altazor,65] donde habita y se origina su poesía. El es un insatisfecho “sin dar una respuesta que llene los abismos” [Altazor,66]. El canto uno inicia la nueva expresión técnica de descomponer la realidad a su antojo reinventándola desde otras perspectivas.
Todo puede ser verdad y mentira dentro del caos que gobierna su mundo. Huidobro planteó cambiar el poema tradicional por lo que se le ha situado al lado de otros innovadores como son Rimbaud y Lautreamont. El elimina casi por completo la puntuación y la versificación lineal, violentando de hecho la sintaxis con la supresión de algunas conexiones verbales.
Huidobro lleva consigo “una gramática dolorosa y brutal” [[I,278], proponiendo liberarla de todo “Liberación, ¡OH! si liberación de todo” [I,290]. Reconoce que de aquí en adelante la poesía seguirá su norma “Será por mi boca que hablarán a los hombres”[I,414]. Propone crear una poesía intelectual conciente “Hombres con los ojos abiertos en la noche” [I,432].
A este hombre no le importa la crítica, sino vivir en un espacio creado “sin control de ojo intruso” [I534]. Su intención fundamental es forjar una nueva expresión y anuncia su inminencia “Silencio la tierra va a dar a luz un árbol”[I,634]. La tierra es la poesía m℮taforizada y el árbol es el poema que saldrá de allí.
Canto Número II : En este canto la mujer es el instrumento desde donde parte la creación “mujer el mundo está amueblado por tus ojos” [II,1]. Nada teme si ella lo acompaña por el mundo porque la sola mirada de ella lo fortalece “La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas” [II,78].
La belleza de la mujer es algo sin igual por su gracia salvaje y natural “eres más hermosa que el relincho de un potro en la montaña” [II,143]. La vida , el mundo y la poesía necesitan a la mujer por tener una luz propia que puede alumbrar el camino . Si ella no existiera “qué sería del universo ?” [II,170].
Canto Número III : En este canto plantea romper las cadenas que limitan el desarrollo de la poesía.
Es un llamado desesperado de libertad pero donde el acto creativo es intelectual y sin infusiones mágicas de deidades etéreas que inspiran “Manicura de la lengua es el poeta más no el mago que apaga y enciende” [III,44].
Huidobro propone como poeta profeta renovar las lenguas con su nuevo atrevimiento literario inyectándoles “cortocircuitos en las frases y cataclismo en la gramática” [III,125].
La nueva expresión será como un acto de juego “mientras vivamos juguemos el simple sport de los vocablos”[III,144]. En este momento cuando salió el libro Altazor el mundo vivía una época de muchas contradicciones y muchas de esas contradicciones se reflejan en el entramado m℮tafórico y simbólico de este libro.
Canto Número IV : Es un llamado urgente para renovar el arte que se encuentra hastiado del abuso constante de recursos como la rosa “rosa al revés rosa otra vez y rosa y rosa” [IV,103].
Para despojar a la poesía de los viejos esquemas hace la propuesta de la técnica deconstructiva como cuando dice “...Rosario río de rosas” [IV,276], “...Clarisa clara risa” [IV,277], y “...Altazor azor fulminado por la altura” [IV,281]. También muestra la naturaleza poli significante del lenguaje “el meteoro insolente cruza por el cielo” [IV,289].
Canto Número V : Para poblar con su creatividad ese espacio vacío se desliza por el mundo de los sucesos desconocidos. Huidobro es allí un Dios –poeta , creador y componedor que va llenando el mundo literario por el inventado. Los sufrimientos por exponer esta nueva teoría lo hacen objeto de la crítica más despiadada. El se convierte en un poeta Cristo, que sufre y se sacrifica por el arte.
Como sabe que él tiene una fórmula mágica que puede exponer para el futuro el poeta Cristo se transforma en Poeta-profeta con la conciencia de que su propuesta incendiará el futuro de la lengua.
Este será “un ladrido de perro incansable?” [V,24].Como Santo Domingo de Guzmán cuya madre soñó que su hijo “era un perro que incendiaba la tierra”. Huidobro persistió en su profecía y propuesta de una nueva técnica revitalizadora de la poesía.
Canto Número VI : En este canto Altazor es un ser prendido de noche y oscuridad [VI,3]. Luego se transforma en cristal [VI, 23].La paradoja de su vida sucede cuando en esta maroma llega a la transparencia espiritual con un lenguaje oscuro y con dolor. Es el momento de la ruptura donde nadie se entiende pero donde él propone “...el clarín de la Babel pida nácar” [VI,64] para seguir viajando y esclareciendo las cosas.
El sabe que esto no será un camino fácil. Habrá que pasar por la crítica de las estatuas y aún más por noches y noches para llegar al otro lado de la vida que es el “cristal de la muerte” [VI,175]. En esta dimensión primigenia es donde se podrá encontrar la explicación de todas las interrogantes que preocupan al hombre.
Canto Número VII : En su viaje al abismo Altazor llega a su infancia donde sólo balbuceaba vocablos sin sentido o con el único sentido del sonido.
Este flash back lo sitúa en el vientre de la madre. Qué hay más allá del vientre de la madre Altazor no llegó a saberlo. Nos queda la firme convicción de que su propuesta transformó a partir de él la forma y el rumbo del arte como sólo Rubén Darío lo había hecho antes.
Breve Biografia de Vicente Huidobro
[Santiago, 1893 - Cartagena, Chile, 1948] Poeta chileno fundador del Creacionismo, movimiento poético vanguardista. Viajo mucho por Europa, especialmente por Francia Paris, donde conocio a: Picasso, Joan Miro. Compartiendo cuartillas en la misma revista junto a: Apollinaire, Reverdy, Tzara, y Breton, lo mas elevado de la poesia Francesa.
En el Creacionismo se situa al creador artístico como un Dios. ¿Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!? / Hacedla florecer en el poema .Huidobro creó un lenguaje poético muy peculiar para renovar desde su perspectiva la lengua creando de paso también una sintaxis. Entre sus libros se encuentran [Ecos del alma, La gruta del silencio, Canciones en la noche, Pasando y pasando, Las pagodas ocultas y Adán], [El espejo de agua], y [Horizon Carré], [Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali].
Altazor o el viaje en paracaídas, Es un poema mayor en siete cantos que narra la caída del hombre y el encuentro con la mujer, con la poesía. Su otro Poema, Temblor de cielo se une al anterior formando la maxima cumbre del Creacionismo, legado capital de Huidobro a la literatura de Vanguardia.
A Huidobro se le reconoce como el gran genio creador y rebelde de las letras latinoamericanas. Sus restos reposan en un cementerio privado...para llegar hasta alli, hay que subir una empinada carretera...en un campo abierto...con flores y una bella naturaleza viviente... parece saludar...mirando al cielo...desde lo profundo de su tumba...muy cerca del mar.
Vicente Huidobro logro ser un gran Maestro de la poesia, por su busqueda, esfuerzo y creatividad. Dejo escrito un epitafio que dice: 'Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar'.
Rafael Rosado*, [Embajador - Rep. Dominicana] POETAS del MUNDO:http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=3813
Publicación: 03-08-2009
Etiquetas: HUIDOBRO, POETASDELMUNDO
HACE 4 AÑOS, CUANDO COMENCÉ CON ESTE BLOG Y OTROS, POR ASOCIACIONES LEGENDARIAS Y OTRAS MÁS tópicas pensé en un título: EL LOBO Y LA LUNA (aunque aquí también tenemos un toro enamorado de la luna, porque de sentimientos va la relación como se verá posteriormente). Hace pocos días, Anita, una amable comentarista, me informó de una leyenda que concernía al lobo y a la luna.
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Un coño para Harry Potter
Salvador Alario Bataller
Dejemos que crezca.
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"La mujer del futuro encontrará a su Robot ideal , él la comprenderá y cuidará de ella, hasta el día de su muerte, un Robot evolucionado capaz de hacerlo todo mejor que un hombre"
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Ya sabéis cuánto me gusta detectar tendencias en esto de la literatura. Justo la semana pasada descubrí una de lo más rompedora: hablar sobre libros que no has leído.Deben ser cosas de la posmodernidad y del facebook: la información circula tan rápido, salen tantos libros y películas, que no hay tiempo para verlos. ¿Pero para hablar? ¡Hombre que sí!En los tiempos de las tinieblas y la incultura la cadena era esta:
Se publica la obra > se lee > se opina.
Ese esquema lento, poco práctico y arcaico ha mejorado ahora notablemente gracias a la eliminación del segundo paso:
Se publica la obra > se opina (¿para qué coño leerla?)
Está surgiendo toda una generación de cibercríticos literarios y cibercríticas literarias. Una generación rompedora y con hambre de gloria que se presenta en cualquier foro a debatir apasionadamente sobre novelas que desconocen.Son capaces de montarte un debate despelotando tu trabajo, que ni se han molestado en mirar. Eso sí, te lo despelotan con mucho equilibrio y raciocinio.Y tonto de ti, autor, si no lees con lápiz de subrayar sus aleccionadoras palabras y consejos, verdadero salvavidas que te sacará de la obtusa oscuridad de tu torpeza narrativa.Estos nuevos intelectuales están borrando del mapa a esos incultos, indocumentados e iletrados que leían antes de pronunciar su parecer. ¡Saber de qué hablas! Una actitud arcaica y franquista, vamos. O de Primo de Rivera, por lo menos. Casi de nazis es leerse un libro para luego decir si te ha gustado o no.No. La gente guay de verdad, la gente que cibermola, parlotea sin saber apenas el título de aquello que hunden en el descrédito o elevan a los cielos. Fascinante la figura del nuevo opinador. Menuda autoridad.Pero esto es sólo el principio. Porque muy pronto habrá en las tiendas listas de los libros más no-leídos. Y decenas de no-lectores harán cola delante de escritores a los que ni por asomo piensan leer. Y habrá literatos cuyas valoraciones y opiniones tendrán influencia a nivel mundial, aunque nadie las haya leído.Quizás este sólo es el primer paso. Quizás algún día ni siquiera hará falta escribir libros. Se propondrá un título, pongamos por ejemplo Los hijos no se hacen por ahí, y los creadores de opinión lo debatirán y debatirán contribuyendo a acabar con aquella irracional Era de las Tinieblas en que tenías que perder tu tiempo y tu dinero leyendo una novela antes de hablar sobre ella.
Etiquetas: JOSÉ MIGUEL VILAR-BOU
Ya está en línea el número 14 de NARRATIVAS. Revista de Narrativa contemporánea en castellano. La revista puede descargarse en la siguiente dirección:
- RelatoAdrianes y tristezas, por Ana Pérez CañamaresBatir de alas, por Rosa Lozano DuránEl crimen, por Rosa SilverioDos Microrrelatos, por Adolfo Marchena/Luis AmézagaEl octavo día, por Jennifer Díaz RuizSombras chinas, por Horacio Lobos LunaMalo, por Paul MedranoLos días de ayer, por María Aixa SanzFilm, por Luis Emel TopogenarioMenos los martes, por Arnoldo RosasAurora de fuego, por Carlos MontuengaPresentimiento, por Julio Blanco GarcíaTres cuentos donde aparece Dios, por Ricardo BernalLos libros y la noche, por Gabriel UrbinaUn fusil en la hojarasca, por Óscar Bribián¡A escena, actores!, por Rolando RevagliattiCrisis de fe, por Marc R. SotoEl éxodo final, por Sara MartínezEstados opresivos, por Emilio Jio GilLa pequeña, por Laura López AlfrancaLas casas se nos abrieron, por Carlos SantiMiedo, por Pedro BosquedEl puntal de la vida, por José Maria MoralesDios es un trompetista negro, por José A. LozanoMacedonia de frutas, por Marina CanoEn busca de la luz, por Blanca del CerroEl asesino, por Pepe PerezaLa extraña, por Sergio Borao LlopConstelaciones, por Ramiro SanchizCorrespondencia nicaragüense (II), por Berenice NoirEl desquite, por John CuéllarMonólogo de un mitómano, por Manuel FonsRomance de dos vidas en puntos suspensivos, por Héctor Sánchez MinguillánAmazonia, por Camilo Pequeño Silva
- NarradoresMiguel Mena
- Reseñas“Anónimos” de Miguel Sanfeliú, por Rodolfo Notivol“Stradivarius Rex” de Román Piña, por Carlos Manzano“Los depravados príncipes de la vieja corte” de Mateiu E. Caragiale, por Pablo Lorente Muñoz“Haz de luz” de Adriana Serlik, por Antonia de J. Corrales“Balada de la guerra hermosa” de Eugenio Suárez-Galbán Guerra, por Gilmar Simoes“Mirar al agua” de Javier Sáez de Ibarra, por Pablo Lorente Muñoz“En días idénticos a nubes” de Ana Pérez Cañamares, por Carlos Manzano“Mapa mudo” de Hilario J. Rodríguez, por Miguel Sanfeliu“Papeles dispersos” de Carlos Castán, por Luis Borrás“Yo, lo superfluo y el error” de Jorge Wagensberg, por Pablo Lorente Muñoz“Aeropuerto de Funchal” de Ignacio Martínez de Pisón, por Luis Borrás“Cómo hablar de los libros que no se han leído” de Pierre Bayard, por Pablo Lorente Muñoz
- Novedades editoriales
Etiquetas: Narrativas, Revista
Corre el minuto 24 de la primera parte. Ricardo “Kaká” traspasa la línea medular y se adentra con el balón en el terreno rival. Con un cambio de zancada deja atrás al primer volante, en un paso de baile dribla al siguiente, todo el estadio es una prefiguración del gol. Un metro antes de la frontal el crack detiene en seco su carrera, el espacio justo entre él y su marca para armar la pierna. Apoya la zurda bien en el verde, retrocede la diestra a gatillo y… es el chasquido. La grada se hincha de estupor. “Kaká” se desvanece y cae al suelo. Ricardo!, Ricardo!, ¿por qué me has abandonado? Una luz torpemente amarilla lo inunda todo, la Voz retumba en el vacío: Estás adorando a dos dioses, Ricardo; te has subido al carro de Baal, Ricardo, y eso no me gusta. Vas a ser castigado. Un grito de alivio unánime resuena en todo el estadio. El astro se levanta, no hay síntomas de lesión alguna. El árbitro inventó falta. Se corea reclamando al maestro, pero “Kaká” parece otro. Observa perplejo a sus compañeros, el esférico es chino. Preso de pánico mira a la grada jaleante y encuentra el impulso. Coloca el cuero y da dos pasos atrás, corre hacia él y dispara. El balón sale mordido y triste hacia los pies de la barrera. Toda la decepción se desparrama por los vomitorios. La cámara capta como el Adjunto al Presidente Valdano se inclina hacia el oído presidencial. Lo que se escucha no es su voz, es el susurro fuera de la Historia: Te dije que era mío.
CARLOSMAZA SERNEGUET
Etiquetas: cARLOS mAZA sERNEGUET, Microcuento
Desgraciadamente, hay quien piensa aún que la Fantasía, y en concreto la Fantasía Heroica, es patrimonio de los autores norteamericanos e ingleses y que los autores de otros países están en un segundo puesto, en una segunda división que puede visitarse de vez en cuando, pero que en definitiva no ofrece el mismo interés.
Esto, por supuesto, es falso. Aunque no en cantidad, en calidad los libros de Fantasía españoles no tienen nada que envidiar a los anglosajones. Nunca han tenido que envidiar nada, pero ahora menos aún, ya que hay una eclosión de títulos hechos en España gracias sobre todo a la iniciativa arriesgada de unas cuantas editoriales de diferente importancia y tamaño.
José Miguel Vilar-Bou es una prueba de que un autor español puede ser tan interesante como un extranjero. Ya había empezado con buen pie con Los navegantes (AJEC, 2007, nominada al Premio Ignotus como mejor novela de Fantasía. Alarido de Dios , su segunda obra en el campo fantástico, lo corrobora.
Alarido de Dios narra la siguiente historia: nos encontramos en el seno de una devastadora guerra entre dos civilizaciones y razas: humanos y demonios. Estos últimos van ganando y se acercan ya a la victoria final, un triunfo que no será moderado, sino absoluto, pues no habrá piedad y la Humanidad será, simple y llanamente, exterminada. Para intentar darle la vuelta a la situación dos hombres, un veterano guerrero y un diplomático, han de ir hacia el lejano norte a encontrar una valiosa reliquia, “La Mano de Ü”, uno de los últimos restos del gran Ü, el hombre que mucho tiempo atrás puso los cimientos del Imperio Humano. Los dos protagonistas deberán atravesar un territorio devastado por la guerra, pasar por increíbles penalidades y peligros, lidiar con todo tipo de adversarios y trabar alianzas con personajes tan relevantes como ellos.
Cualquiera que lea este argumento no verá nada nuevo bajo el sol. Parece la misma historia de muchos otros libros: una gran guerra mesiánica y el consiguiente maniqueísmo entre el Bien y el Mal.
Pero el gran atractivo no es ese argumento, sino lo que a partir de él se desarrolla. Para empezar, no existe maniqueísmo alguno ni posicionamiento sobre el Bien y el Mal. Los humanos son tan salvajes como los demonios y ambas razas llevan a cabo auténticos genocidios sobre las poblaciones civiles enemigas (hay que mencionar que los demonios se llaman a sí mismos “humanos” y llaman a los hombres “demonios”, lo cual hace ver que el Bien y el Mal es sólo una cuestión de perspectiva). Es un libro con un marcado acento nihilista y “anti-moralista”. El protagonista guerrero es un hombre sin escrúpulos que lo mismo degüella a niños que a adultos; a civiles o inocentes. Sus compañeros guerreros practican violaciones y asesinatos indiscriminados, pero al mismo tiempo pueden ser fieles a sus amigos y hasta inocentes como niños en su maldad. Estas escenas (explícitamente descritas en el libro) provocan el shock del lector, que se encuentra con una realidad desnuda y cruda que la mayor parte de autores no se atreven a mostrar: la realidad de la guerra en toda su horrenda majestad. El autor fue periodista y cooperante durante el terrible conflicto de los Balcanes y vivió en Serbia, así que posiblemente sepa de lo que habla.
Los héroes son personajes devastados moralmente que no pueden adaptarse a la paz, pues se han convertido en máquinas de sajar, cortar, trinchar y aplastar, en las que no cabe sentimiento humanitario alguno. Tomemos las primera frases del libro, que ya ponen al lector en su sitio:
“Todo se va a la mierda. Cien años de guerra contra los Demonios son demasiados. ¿Qué esperaban esos maricones de la ciudad? Ellos están a salvo en sus casas. Comiendo y bebiendo como marranos. Y mientras, a nosotros nos masacran en el frente. Ellos hacen fiestas y se depilan. Nosotros comemos carne podrida. Les odio. Odio Schtadtz y a todos sus habitantes metrosexuales y débiles.”No falta la acción y la épica a raudales, pero sazonada con litros de sangre y toneladas de vísceras, como recordatorio de lo sucia que puede ser una lucha con aceros:
“…Sueño con esas lanzas espantosas trinchando carne humana. Emergiendo brillantes y destripadoras en mitad de la noche. Sé qué hay más allá de la muerte: intestinos, intestinos y más intestinos.”
El autor nos revela el horror puro de la violencia y no teme zambullirse hasta el fondo en la escatología y el gore; hay escenas de masacres, genocidios y torturas que convierten a Holocausto Caníbal y Acción Mutante en producciones de la Factoría Disney. No es un libro para estómagos débiles, sino el más sanguinario que he leído jamás. No obstante, esta escatología en la que se recrea no tiene como objetivo escandalizar por escandalizar, no es pretenciosa; todo el libro, también cuando trata el amor u otros sentimientos más elevados, es visceral. El libro tiene un nivel de intensidad abrumador. Es un libro honrado y honesto, de una pieza, redondo en su brutalidad.
En el reverso de la violencia están el amor o el idealismo del diplomático, que desea un mundo mejor, frente a la mentalidad simple del guerrero. Según éste, la única justificación de la vida es la supervivencia: no morirse. Parece una perogrullada, pero sometidos a peligros y sufrimientos sobrehumanos, esto tiene una lógica aplastante. Para sobrevivir uno ha de hacer lo que sea y matar a quien sea, no importa su sexo, raza o edad. Es un libro que escandalizará a muchos lectores, pero que también les hará pensar, pues en el fondo es una obra filosófica.
Por otro lado, el estilo de Vilar-Bou es magnífico, un estilo rápido, duro, pero muy literario y atractivo. El libro se lee del tirón, no aburre nunca y tiene momentos literarios realmente buenos. Puede sonar excesivamente halagador, pero es la verdad. Encontramos además mucha frescura narrativa y múltiples recursos: hay diferentes narradores a través de los distintos capítulos: en primera persona según nos pongamos en la piel del guerrero o el diplomático, en segunda persona, en pasado o en presente, e incluso encontramos un capítulo presentado en forma de guión cinematográfico. Todo esto llevado a cabo de buena forma, con la experiencia del que no ha leído sólo las trilladas novelas y sagas de Fantasía, sino todo tipo de lecturas.
Podrían decirse muchas cosas, pero el libro mismo las irá mostrando a sus lectores. Es un libro poderoso e interesante, que a muchos no gustará y ni siquiera podrán terminarlo. A otros tantos les parecerá una obra innovadora, iconoclasta y adulta.
En todo caso, es un libro que a nadie va a dejar indiferente.
Más información sobre el libro y un adelanto en pdf en: http://www.equiposirius.com/catalogo/libros/alarido-de-dios-n165.html
Andrés Díaz
Etiquetas: jM Vilar-Bou, Novela
Por Roberto Bolaño
Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.
2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.
3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4) Hay que leer a Quiroga, a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautíer, ni de Nerval!
8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.
11) Libros y autores altamente recomendables: De lo Sublime del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de SpoonRiver de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares de Vila Matas.
12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
Noviembre, 2001.Diario «El País» de Uruguay/GDA
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