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101 COÑOS


NOVEDAD EDITORIAL

101 coños es una obra original que aborda ciento una posibilidades eróticas y exóticas. Los textos y las ilustraciones que se reúnen en este libro hacen del "elemento íntimo femenino", profundidad y humor, ironía y provocación. Los autores juegan con la brevedad y la imagen, y crean un mosaico sexual y literario sin límites. El lector podrá aplicarse tres o cuatro relatos hiperbreves, dos veces al día, para lograr alivio placentero. El uso prolongado de esta obra colectiva, de clara y explícita vocación erótica, podría producir adicción. Carlos Maza Serneguet, Salvador Alario Bataller, Iván Humanes Bespín y Vanesa Domingo Montón son los autores que se esconden tras los pliegues de 101 coños.

En librerías a partir de enero.
Distribuye: UDL

NARRATIVAS Y EGO...

narrativas
revista de narrativa contemporánea en castellano

Núm. 8
Enero-Marzo 2008
ISSN 1886-2519
Editores: Magda Díaz y Morales - Carlos Manzano
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● Explorando los abismos de Enrique Vila-Matas
Explorador de abismos, ilustración de Ricardo Olvera
Entrevista a Enrique Vila-Matas, por Ana Solanes
Un catálogo de ausentes, por Enrique Vila-Matas
Un espía de letras. Nota sobre el viajero más lento que amaba a Carmen Miranda, por Antón Castro
Vila-Matas, viaje alrededor, por Miguel Sanfeliú
Pasavento o Matrix - una lectura, por Luisa Miñana
Algunos apuntes sobre “El viento ligero en Parma”, por Julio Salinas Lombard
Un Vila-Matas abreviado. Reseña de “Historia abreviada de la literatura portátil”, por Blanca Vázquez
Reseña de “El mal de Montano”, por Magda Díaz y Morales
Reseña de “Doctor Pasavento”, por Gatito viejo
Reseña de "Exploradores del abismo", de Faustino Ángel Sánchez García
Roxanne, por Blanca Vázquez

● Ensayos
La figuración circular del tiempo en la historia según Pao Cheng, por Omar Espinosa CisnerosUniverso finito. Antología del minicuento, por Homero Carvalho OlivaSócrates: diálogo frente a escritura. Notas al Crátilo de Platón, por Eugenio Sánchez Bravo

● Relatos
El circo nunca muere, por Gabriel Báñez
Mario, por Fernando Sánchez Calvo
La garrota, por José Marzo
Doctor Paracelso, por Carlos Montuenga
Sarto, por Genoveva Arcaute
Actrices y debilidades, o vidas nebulosas, por Javier Guerrero Rodríguez
Microcuentos, por Homero Carvalho Oliva
La corriente, por Rolando Revagliatti
Los pequeños, por Salvador Alario Bataller
Flor de Capomo, por Paul Medrano
El reloj de arena, por Carmen Fernández Etreros
De una noche de verano, por Sergio Borao Llop
El taquígrafo de versos, por Juan Carlos Márquez
Marcela, por Mónica Gutiérrez Sancho
El mural de la cantina, por Lilia Morales y Mori
Yo te perdono, por Francisco Ortiz
El zapato, por Miguel Rodríguez Otero
Mi primera biblioteca, por Marta Navarro
Como sólo tú sabes, por José Fernando García Pañeda
Amigos a la fuerza, por Javier Menéndez Llamazares
Putrefacto, por Emilio Gil
Chivos expiatorios, por Ahmed Oubali
La oración bajo el agua, por Diego Chozas
Vecinos per versos, por Gustavo Marcelo Galliano
Dos relatos, por Lady López
Líder, por Luis Emel Topogenario
Arquitexturas urbanas, por Héctor Huerga

● Entrevista
Angélica Gorodischer, por Sandra Becerril

● Reseñas
“Museo de la soledad” de Carlos Castán, por Antón Castro
“Muertes de andar por casa” de Fernando Sánchez Calvo, por Ana Gorría
“El príncipe negro” de Iris Murdoch, por María Aixa Sanz
“Mascarada” de Javier Munguía, por Caballero de Tauro
“Santuario”, de Edith Wharton, por Adrián Iruela Vara

I PREMIO...



Sin duda, considero que el mayor premio que he recibido hasta hoy ha sido el que aquí enlazo y del que he resultado, con sorpresa, ganador. Dejando a un lado chucherías (golosinas monetarias pero sólo eso), lo que prestigia a un premio es el jurado, quiénes lo componen. Y su honradez. Y si me siento orgulloso de este Conjunto Mandelbrot que vino a mí en un día dichoso, es especialmente por quién organizó el premio y cómo. Os animo a participar. Un abrazo a todos los finalistas y escritores. Desde la bitácora de Sergi Bellver, el acceso al paraíso diomedea.

CONJUNTO MANDELBROT

MANDELBROT, EL CIENTÍFICO, no puede conciliar el sueño. Se dice convencido: las nubes no son esferas, las montañas no son capirotes, los litorales no son circulares y los ladridos no son suaves. Luego lo escribe en un papel. Por lo tanto, concluye, la geometría fractal supera «en esencia y fondo» a la euclidiana. Con cuidado, destapa el cuerpo de su mujer, que duerme sin conciencia y a pierna suelta a su lado. Le sube el camisón y analiza con lupa y medidas exactas su «elemento íntimo». Es un plano complejo, repite. Y lo saborea con cuidado, procura que no despierte. Investiga con tacto y criterio, separa los pliegues y lo enfoca con la lámpara de la mesita de noche. Un número infinito de escalas, se dice. Y se asoma al abismo del gran enigma, intenta avanzar entre las fractales que se le representan. Cuando su mujer despierta, Mandelbrot ha desaparecido. Tan sólo sus instrumentos científicos a los pies de la cama. Y aunque ella se encuentra ciertamente pesada esa mañana, atribuye su hinchazón al frío y la humedad de esa maldita ciudad.

Iván Humanes Bespín, 2007


LA LITERATURA: CAMISA DE FUERZA

Literatura como camisa de fuerza

David González Torres
El haber sentido la opresión de una camisa de fuerza no garantiza que un escritor inscriba su nombre sobre la signatura de clásico universal de las bibliotecas nacionales; pero tampoco nadie –absolutamente nadie- podría escribir una gran novela –un poema, un relato- desde la cordura.La Literatura está tintada de ciertas conductas, delirios y traumas que se proyectan sobre el espejo de la ficción. El debate de si un texto narrativo es fantasía o locura -si es patología o experiencia, biografía o imaginación- queda zanjado cuando su lectura nos llena de extrañeza.Es cierto que el discurso narrativo –quién cuenta y cómo cuenta- permite cierta longitud e interés a lo literario. También es innegable que el mundo que nos recrea y significa una novela le otorga latitud (todos rememoraríamos Macondo si nos encontráramos aquellas “piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos” a la orilla de un río).Sin embargo, la verdadera profundidad de un texto literario se da cuando en éste se trasparentan las obsesiones de su autor. Y la obsesión no es más que un término amplio que arropa a otros más específicos (más clínicos), como, por ejemplo, la paranoia; pero también el narcisismo, la neurosis, la esquizofrenia...La forma de escribir de cada autor delata si esta idea inamovible, que perturbó su ánimo, la ha detectado por fin o solamente subyace escondida en cada línea, en cada párrafo, como una huella dactilar imborrable y simbólica, que maltrata, condiciona y realza su obra literaria. Si un escritor presume de que alguien lo persigue, patrulla sus costumbres, ficha sus movimientos, o bien mantiene la convicción de que él –y sólo él- está predestinado a salvar nuestro mundo con brazo firme de líder o profeta vilipendiado pero ególatra, cualquier sicoanalista con el que tropiece dictaminará: “ahí se marcha otro escritor paranoico”.El diagnóstico además retrocederá hacia taxonomías que enumeren infancias solitarias, llenas de incomprensión; hacia una adolescencia de desconfianzas, débil autoestima y frialdad sentimental; o de actos frustrados y ciertos delirios de grandeza, casi mesiánicos, en su madurez. Pero quizás exista una grado paranoide máximo, un rizar el rizo, un paso adelante hacia el otro lado del otro lado.Muchos autores dieron ese paso, de forma conciente, inconsciente o autoinducida con sustancias químicas. Se sintieron así: tras su nuca, otros ojos; tras sus pasos, otro eco. Desvelada su sospecha, descubrieron -o intuyeron- una paranoide certidumbre: quien me espía soy yo mismo. Es la paranoia llevada al extremo. Su proyección en el terreno simbólico estaba llamada a la creación literaria. Si culminó como definitiva, acabó en Literatura. Y, tal vez, quien mejor nos enseñó –soterradamente- el delirio del escritor que espía al escritor fue aquel hombre nacido en 1899, en Buenos Aires. Era Jorge Luis Borges. Su sicoterapeuta -dicen- se llamaba Miguel Kohan Miller.La afirmación de que Borges era un paranoico es un tanto arriesgada. Sus mitómanos no perdonarían la infamia y sus detractores la sumarían al desprecio de recordar su célebre frase que unía como sinónimos democracia, superstición y estadística.Anotar en una biografía del autor de Ficciones, El Aleph, El libro de Arena, ciertas obsesiones -complejos de inferioridad o edípico, celos fraternos de Norah Borges, dependencia de su madre Leonor o conducta narcisista defensiva- sería algo simplista (¿o apócrifo?). Porque si de verdad existía una obsesión para Borges, según se desprende de sus palabras y escritos, era única e irrenunciable.Borges –y esto puede admitirse también como suposición- deseaba ser BORGES, con mayúsculas. Borges no quería que leyéramos sus libros, sino a Borges. Para ello, irremediablemente, tuvo que espiarse a sí mismo.Ya en una de sus célebres sentencias puede resumirse su vida:
“Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca”.Así sea: un deseo hecho biografía, puesto que Borges, hijo de un abogado con expectativas frustradas de escritor, crió sus inquietudes bajo el bilingüismo (hablaba inglés y castellano). Aprendió francés, latín, alemán y, a lo largo de su vida, otros tantos idiomas. Enuncian sus biógrafos que a los 10 años tradujo a Oscar Wilde y, posteriormente, son codiciadas sus traducciones de
Chesterton, Poe, Wolf, etc.Borges, por tanto, suponemos que opto por una vida quijotesca de vivir en los libros lo no vivido en su día a día. De nuevo rescatamos palabras de Jorge Luis Borges. Fueron pronunciadas en una conferencia de 1971, en Londres:
"Yo tenía, de niño, tres espejos enormes en mi habitación, y sentía porellos un miedo profundo porque (...) me veía a mi mismo triplicado, y teníamucho miedo al pensar que tal vez las tres formas comenzaran a moverse por sucuenta".Así, el sueño se hizo realidad. Borges primero vigiló a los clásicos en versión original, tradujo sus palabras y, finalmente, cuando el Borges lector se convirtió en escritor, un día el reconocimiento internacional le tocó en el hombro –aunque a su pesar no le otorgaran el Premio Nobel-. Renegó entonces de sus primeras obras y revisó concienzudamente sus múltiples reediciones. Llegó, entonces a un espionaje de sí mismo inigualable. Incluso cuando sus ojos se apagaron a causa de una ceguera heredada de su padre, Borges seguía escuchando su Literatura bajo el cobijo de las lecturas de su madre y luego bajo la atención de su viuda María Kodama.Espiar, perfeccionar, espiar. El perfeccionismo aplicado a uno mismo es un defecto que, supongo, los acérrimos de Borges lo extreman hacia la virtud. Por eso, quizás, el texto más indicativo de su peculiar delirio, en el que desde el propio título nos enseña qué postula, sea
Borges y yo.
“Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero mereconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueode una guitarra”.Borges, el hombre, narra sobre Borges, el escritor. ¿Estilo u obsesión? ¿Originalidad o influencia cervantina? Difícil responder, puesto que la literatura de Borges es miniatura, juega con su propio juego, sueña lo soñado, incluye en la brevedad un universo o el infinito de todas las literaturas, o como él mismo definió en Borges y yo:
“Hace años yo traté de librarme de él [de Borges] y pasé de las mitologíasdel arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos sonde Borges ahora y tendré que idear otras cosas”.¿No sería que Borges, vigilante de sí mismo -“de un modo vanidoso”, como cita en Borges y yo- conocía sus propios límites? ¿Y no son los géneros el límite más óptimo para crear una sólida estructura narrativa?Borges ocultaba a Borges bajo un sutil disfraz. El escritor argentino –además de la poesía y el ensayo- se universalizó por sus cuentos fantásticos, en los que introducía inalcanzable erudición: metafísica, matemáticas, filosofía... El género fantástico tiene algo de fronterizo, en el que a un lado y a otro, lo cotidiano y la posibilidad (o la locura) convergen.Borges nunca escribió una novela. Ese fue su límite. Su obsesión era otra.Porque ¿a quién no le hubiera gustado contemplar a Borges en su infinita biblioteca. Y no releyendo a los clásicos, sino revisando, por ejemplo,
Agosto, 25, 1983, en el que Borges entra en un hotel y se descubre a sí mismo, más viejo y a punto de suicidarse?Borges frente a Borges, gracias a un pliegue en el tiempo:
"-No te das cuenta que lo fundamental es averiguar si hay un solo hombresoñando o dos que se sueñan.-Yo soy Borges, que vio tu nombre en el registro y subió.-Borges soy yo, que estoy muriéndome en la calle Maipú".Quizás la revisión de este texto por parte de Borges –la escena en su biblioteca- fuera la mejor metáfora que describiría al escritor que se siente autovigilado: espiaba al Borges escritor, al Borges narrador de dicha historia, al otro Borges personaje que se suicidaba ante su propio yo, a los dos Borges que se soñaban...¿Paranoia o genialidad? Imposible responder, quizás lo supiera Miguel Khoan Miller, sicoanalista que lo trató durante tres años, según detalla el amor imposible de Borges, Estela Castro, en su polémico libro Borges a contraluz. De esas sesiones se podría haber extraído muchas huellas de lo que posteriormente plasmó en su obra. Sin embargo, el secreto de que Borges se sometía a psicoterapia contrasta con otras revelaciones.“Muchos críticos se empeñan en que Borges era un obsesivo”, nos comentaba
María Kodama a un grupo de periodistas recientemente. “Borges era muy lúcido, muy crítico. Corregía continuamente. Su obra nunca era definitiva”, decía Kodama.Lo cierto es que la obsesión es una de las pocas materias narrativas que pueden transformar el apellido de un autor en adjetivo. Ardua labor. Borges lo consiguió a posta: cualquier lector que entre en su obra, la relea y la alcance, podrá bosquejar una breve definición de lo borgesiano. Pero él no fue, por suerte, el único que consiguió tal honor. Franz Kafka, antes que Borges, también lo había logrado. Aunque el escritor checo nunca supiera que su apellido paterno, que tanto lo atormentaba, se adjetivó en kafkiano.
(...)Extracto ampliado del artículo publicado en la revista Quimera Noviembre de 2007.
FUENTE: http://elhuecodelviernes.blogspot.com

COMO UN PARAISO


Como un paraíso de locos

Acudía preparado el cinco de diciembre a la conferencia La mujer y la iniciación, a cargo de Antoni Guri y Mireia Valls, en Alibri Llibreria (la antigua librería Herder, c/Balmes 26, en Barcelona) y donde además se presentaba el libro Mujeres Herméticas. Voces de la Sabiduría en Occidente, escrito por la ponente, cuando me advirtió una joven librera, tras esperar unos minutos en el espacio donde se dan esos actos, que no era el cinco, sino el doce de diciembre el día de la presentación. Había confundido fechas. Lo acepté con resignación. Y como nada se escapa a la casualidad, cayó en mis manos Como un paraíso de locos, de Fernando Arrabal, de la que tenía pendiente y anotada la lectura. Por la misma dicha, me encuentro en esa nueva (¡y dichosa novela!) con un capítulo tan gráfico y palpable, que temo estar afectado por el "síndrome de Rubik" desde entonces, y despertar una mañana desordenado:
-
Un día (antes de que llegaran Infinito y Cero a la Inclusa), al mirarme en el espejo observé que se me caían tres trozos de cabeza como si fueran tres pequeños adoquines. Con cuidado logré colocármelos de nuevo.
Al día siguiente se me cayeron siete trozos. En efecto, parecían diminutos adoquines. Los volví a colocar teniendo cuidado con no cambiarlos de sitio.
A partir de entonces todas las mañanas se me caían trozos de cabeza e incluso de la cara. Había mañanas en que se me desmoronaba media cabeza. Tenía que pasarme horas enteras dentro de la cama sin que nadie me viera hasta lograr colocarlos de nuevo.
Un día sorprendí a dos maestros que, a mi espalda, comentaban:
"Está cada día más raro, ahora le ha entrado la manía de no mover la cabeza en absoluto y de esconderse horars y horas bajo las sábanas".
-
Extraído de Como un paraíso de locos (Bruguera)
Fernando Arrabal




HOMO HOMINI...


"LUPUS EST HOMO HOMINI, non homo, quom qualis sit non novis" (1).

Plauto, Asinaria, línea 495.


(1) "El hombre no es un hombre sino un lobo para otro hombre, cuando aún no ha descubierto cómo es".

NO ERAN VAMPIROS, PERO...

EN UNA CONOCIDA CERVECERÍA de la PLaza de Honduras de Valencia, ayer un amigo me contó la conversación que había escuchado recientemente de unos desconocidos en otro lugar de la ciudad. Eran, según se veía, ciudadanos de pro, demócratas, votantes, padres de familia, bien situados y demasiado humanos. Hablaban de sus aventuras sexuales y los tres recordaban la vez que se pasaron por la piedra a una gitanilla, años atrás. El cuarto, que no había participado del festín, se rió cuando uno comentó que habían tenido que lavarla.
-¿Qué edad tendría, 15, 14, 13, 12...?
No hubo contestación pero sí sonrisitas sospechosas a cada cifra.
Ay, honorables conciudadanos.


EL ÚLTIMO VAMPIRO EUROPEO

POR BOCA DE UN AMIGO SERBIO, DE JUICIO CONFIABLE, SUPE QUE EL ÚLTIMO CASO DE VAMPIRISMO CONSTATADO EN EUROPA tuvo lugar en una región montaraz de Serbia, casi a mediados el siglo XX. El vampiro se llamaba Sava Savanovicz (falta un acento en la z, creo) y, aún ahora, las gentes que visitan el lugar, por muy amigos que sean, acaban enzarzándoe en peleas violentas, algo impensable en otro contexto. Al parecer esa es la forma de manifestarse del upiro en la actualidad, hecho que ha sido ratificado en numerosas ocasiones.
Él y yo también nos peleamos, aunque no llegamos a las manos; la causa: una hermosa rubia de palidez de ultratumba. Por lo demás, vampiresa no lo era, puedo dar fe.

ENTREVISTA A PILAR PEDRAZA

Marina Villalba Alvarez
Universidad de Castilla-La Mancha

En el panorama actual de la narrativa española escrita por mujeres, además de la última promoción de novelistas que editaron su primer libro en la década de los 90, destaca el grupo de escritoras que comenzaron su trayectoria literaria a lo largo de la década de los años 80. Almudena Grandes, Maruja Torres, Laura Fraixas, Paloma Díaz-Más, Alicia Giménez Bartlett...y Pilar Pedraza son autoras de una importante obra narrativa. Pilar Pedraza nació en Toledo en el año 1951. Se doctoró en Historia por la Universidad de Valencia. Actualmente es profesora de Historia del Arte en la universidad valenciana, Consejera de Cultura de la Generalitat y miembro del Consejo de Administración de la Radiotelevisión valenciana. Autora de numerosas colaboraciones en revistas científicas y literarias y traductora de lengua italiana, ha escrito también guiones para televisión. Compagina la docencia y la investigación con la creación literaria. Autora de varios ensayos. Citamos, a modo de ejemplo, Barroco efímero en Valencia, 1980. Versión castellana y estudio del Sueño de Polifilo, tratado renacentista, 1981. La Bella, enigma y pesadilla (Esfinge, Medusa, Pantera...), 1983 y 1991. Fellini, 1993. Máquinas de amar y Secretos del cuerpo artificial, 1998.
Seguir:

http://www.lehman.cuny.edu/ciberletras/v08/villalbaalvarez.html

DOM AGUSTIN CALMET


El padre don Augustin Calmet, escribió una obra sobre vampirismo.Nacido en Minil-la-Horgne, Lorraine, Francia, el 16 de febrero de 1672 y fallecido en 1757, el padre Calmet logró una profunda formación académica a lo largo de su juventud. Estudió en el monasterio de los reverendos padres benedictinos en Breuil e ingresó a dicha Orden en 1688. Fue ordenado sacerdote en el año de 1696. Por ese tiempo se dedicó a la docencia enseñando Teología y Filosofía en la Abadía de Moyen Moutier. Durante estos primeros años también estuvo redactando su primera magna obra de Comentarios sobre La Biblia en 23 tomos, trabajo que fue publicado entre 1707 y 1716.
Seguir leyendo:

http://hayqueleermas.blogspot.com/2007/03/un-libro-curioso.html

Y también en nuestro MALDITOS. LA BIBLIOTECA OLVIDADA, en Grafein (ver barra lateral de este blog), hay un estudio amplio sobre este investigador pionero en el campo de la Magia Póstuma.

MÁS SOBRE NOSFERATUS Y SIMILARES

Vampiros
Alfonso Fernández Tresguerres


Anotaciones sobre la leyenda del no-muerto

...enviado a la tierra como vampirotu cadáver escapará de la tumbay rondará cual fantasma tu pueblo natal,chupando la sangre de todos los tuyos,hija, hermana, amiga, esposa,secando la fuente de la vida...[Lord Byron]
Si alguna vez ha existido en el mundo una historia probaday digna de crédito, es la de los vampiros; nada se escatima:informes oficiales, el testimonio de personas solventes, decirujanos, clérigos, jueces; la evidencia judicial lo abarca todo.[Jean-Jacques Rousseau]
1. La génesis del vampirismo
En el Webster's International Dictionary se define el término «vampiro» del modo siguiente: «Espectro chupador de sangre o cuerpo reanimado de una persona muerta; espíritu o cuerpo reanimado de una persona muerta, el cual se cree que sale del sepulcro, errando a lo largo de la noche, chupando la sangre de las personas durante el sueño y causándoles la muerte». Y tal es, en efecto, la imagen tradicional que finalmente ha acabado por consolidarse del vampiro. Y seguramente más que la del puro espíritu o espectro, la del cuerpo reanimado, esto es, la del cadáver que, a decir verdad, es más que un cadáver, el difunto que es en realidad un no-muerto (como también se le ha llamado) y que se mantiene en ese estado de no-muerte, que es, al mismo tiempo, un estado de no-vida, merced a la sangre de aquéllos a quienes hace sus víctimas.
Sin duda, en la formación del vampirismo ha tenido mucho que ver el papel esencial que la sangre ha jugado en las creencias
Continuar:

VAMPIROS

Vampiros
De Golwen

Un vampiro es, en la cultura popular de varios países, una criatura que se alimenta de sangre de seres vivos para mantenerse activo. Probablemente la base de la mayoría de las ideas acerca de vampiros que forman parte de la cultura popular actual sea el libro Drácula de Bram Stoker, y las películas de cine basadas en él, como Nosferatu y Drácula de Bram Stoker. Algunos estudiosos del vampirismo han sugerido que estas leyendas se hallan relacionadas total o parcialmente con casos de patologías reales como la rabia; interesante el estudio del neurólogo español José Ignacio González-Faus Los vampiros a la luz de la medicina; o la porfiria. Junto con el hombre lobo, el vampiro es quizás el más famoso ser sobrenatural de la cultura popular humana.

SEGUIR EN:

http://golwen.com.ar/mediawiki/index.php?title=Vampiros

CENAR CON LOS UPIROS


LA CENA CON LOS VAMPIROS
Daniel Montoly C- USA

El universo se puebla de tractores
y el maíz regado en mis ojos
no me permite leer
un verso cernudiano
a unos carajos gringos
recién llegados a lomo perro
al caffeehouse.
Un grupo de poetas
pelea la vista de unos muslos
el semáforo indica las 2:00 AM.
La cena con los vampiros
recién empieza a dar sus frutos.
Veremos quién será el primero
en besar la hoguera…
FUENTE:
Revista Estrellas Poéticas, 21
Revista Estrellas Poéticas N° 21

BAPHOMET


"El macho cabrío lleva sobre la frente el signo del Pentagrama, con la punta hacia arriba, lo que basta para considerarla como símbolo de luz; hace con ambas manos el signo del ocultismo y muestra en alto la luna blanca de Chesed y en bajo la luna negra de Géburah. Este signo representa el perfecto acuerdo de la mise-ricordia con la justicia. Uno de sus brazos es femenino y el otro masculino, como en el andrógino de Khunrath, atributos que hemos debido reunir con los de nuestro macho cabrío, puesto que es un solo y mismo símbolo. La antorcha de la inteligencia, que res-plandece entre sus cuernos, es la luz mágica del equilibrio universal; es también la figura del alma por encima de la materia, aunque teniendo la cabeza misma, como la antorcha tiene la llama. La repugnante cabeza de animal representa el horror al pecado, cuyo agente natural, único responsable, es el que debe levar por siempre la pena; porque el alma es impasible en su naturaleza y no llega a sufrir más que cuando se materializa. El caduceo que tiene en vez de órgano generador representa la vida eterna; el vientre, cubierto de escamas, es el agua; el círculo, que está encima, es la atmósfera, las plumas, que vienen de seguida, son el emblema de lo volátil; luego la humanidad está representada por los dos senos y los brazos andróginos de esa esfinge de las ciencias ocultas (cit. Eliphas Lévi)".
.

VER:

LAS FASCINACIONES DEL AMOR

Dijo el sabio francés (1):

“(…) Las fascinaciones del amor que resultan de la magia universal de la naturaleza, ¿no son verdaderamente prodigiosas y no transforman de por sí a las personas y las cosas? El amor es un sueño de encantamientos que configura el mundo; todo se convierte en música y perfumes, en embriaguez y en dicha. El ser amado es bello, es bueno, sublime, resplandeciente y hasta irradia la salud y el bienestar…; y cuando el sueño se disipa, se cree caer de las nubes: se mira con disgusto a la bruja inmunda que ha ocupado la plaza de la linda Melusina”.

(1) Elifas Levi Zahed

DE VAMPIROS Y OTRAS SOLEDADES

Fernando Iwasaki:
Monsieur le revenant
Todo comenzó viendo televisión hasta la medianoche, en uno de los canales por cable que solo pasan películas de terror de bajo rendimiento.Luego vinieron el desasosiego y los bares de mala noche, las borracheras vertiginosas y las cofradías siniestras de la madrugada. Por eso perdí mi trabajo, porque dormía de día hasta resucitar en la noche, insomne y hambriento.No es fácil convertirse en un trasnochador cuando toda la vida has disfrutado del sol y de los horarios comerciales, pero la noche tiene sus propias leyes y también sus negocios. Así caí en aquella mafia de hombres decadentes y mujeres fatales. Malditos sean.Siempre regreso temeroso de las primeras luces del alba para desmoronarme en la cama, donde despierto anochecido y avergonzado sobre vómitos coagulados. Tengo mala cara. Me veo en el espejo y me provoca llorar. Lo del espejo es mentira. Lo de los crucifijos también.

LA VIDA ES...

"Mi vida ha consistido en desafiar a la autoridad, lo que me enseñaron de pequeña. La vida es puro ruido entre dos silencios abismales. Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte.
Hay que darle importancia a los sueños, a las premoniciones, al instinto. Hay veces que, para mí, es más importante lo que soñé por la noche que lo que vi durante el día".
Isabel Allende

VOLTAIRE Y LOS VAMPIROS


Voltaire. Diccionario Filosófico. Valencia, editado por F.
Sempere [1901?], tomo VI, p. 180-183. [Traductor desconocido]

Vampiro

¿Es posible que haya vampiros en el siglo XVIII, después del reinado de Locke, de
Saftersbury, de Trenchard y de Collins? ¿Y en el reinado de d'Alembert, de Diderot, de Saint
Lambert y de Duclós se cree en la existencia de los vampiros, y el reverendo benedictino dom
Agustín Calmet imprimió y reimprimió la historia de los vampiros con la aprobación de la
Sorbona?
Los vampiros eran muertos que salían por la noche del cementerio para chupar la sangre a los
vivos, ya en la garganta, ya en el vientre, y que después de chuparla se volvían al cementerio y
se encerraban en sus fosas. Los vivos a quienes los vampiros chupaban la sangre, se quedaban
pálidos y se iban consumiendo; y los muertos que la habían chupado engordaban, les salían los
colores y estaban completamente apetitosos. En Polonia, en Hungría, en Silesia, en Moravia,
en Austria y en Lorena, eran los países donde los muertos practicaban esa operación. Nadie oía
hablar de vampiros en Londres ni en París. Confieso que en esas dos ciudades hubo agiotistas,
mercaderes, gentes de negocios que chuparon a la luz del día la sangre del pueblo; pero no
estaban muertos, sino corrompidos. Esos verdaderos chupones no vivían en los cementerios,
sino en magníficos palacios.
¿Quién es capaz de creer que la moda de los vampiros la adquirimos de Grecia? No de la
Grecia de Alejandro, de [p. 181] Aristóteles, de Platón, de Epicuro y de Démostenes, sino de la
Grecia cristiana y por desventura cismática.
Hace mucho tiempo que los cristianos del rito griego creían que los cuerpos de los cristianos
del rito latino, que se enterraban en Grecia, no se pudrían, porque estaban excomulgados.
Creían precisamente lo contrario que nosotros los cristianos del rito latino, que creemos que los
cuerpos que no se corrompen son los que tienen impreso el sello de la bienaventuranza eterna, y
en cuanto se pagan a Roma cien mil escudos por la canonización de cada santo, tributamos a
éste la adoración de dulía.
Los griegos están convencidos de que sus muertos son hechiceros, y les dan el nombre de
broucolacas. Los muertos griegos van a las casas a chupar la sangre de los niños, a comerse la
cena de los padres y de las madres, a beberse el vino y a romper todos los muebles. Sólo puede
hacérseles entrar en razón quemándolos cuando los atrapan; pero se necesita tener la
precaución de no ponerlos en el fuego hasta después de haberles arrancado el corazón, que
debe quemarse aparte.
El célebre Tournefort, emisario que mandó a Levante Luis XIV, lo mismo que otros
aficionados, fue testigo de algunas jugarretas atribuidas a uno de los broucolacas y de la citada
ceremonia.
Después de la maledicencia nada se comunica tan rápidamente como la superstición, el
fanatismo, el sortilegio y los cuentos de aparecidos. Pronto hubo broucolacas en Valaquia, en
Moldavia y en Polonia, aunque esta nación pertenece al rito romano y no le faltaba más que
esta superstición, que se transmitió a toda la parte oriental de Alemania. Continuamente
estuvieron ocupándose de los vampiros desde 1730 hasta 1735; los espiaron, les arrancaron el
corazón y los quemaron; pero semejantes a los antiguos mártires, cuantos más quemaban más
aparecían.
Calmet fue su historiógrafo, y se ocupó de los vampiros, como antes se había ocupado del
Antiguo y del Nuevo Testamento, refiriendo fielmente todo lo que sobre esta materia habían
dicho antes que él.
Debe ser una cosa curiosísima examinar los procesos verbales jurídicamente entablados a los
muertos que salieron de sus fosas para chupar la sangre a los niños y a las niñas de la
vecindad. Calmet refiere que en Hungría dos empleados que para este objeto nombró el
emperador Carlos VI, con el bailío y el verdugo, fueron a formar causa a un vampiro, muerto
seis semanas antes, que chupaba la sangre de los niños de la vecindad, y le encontraron cerrado
en el ataúd, fresco, robusto, con los ojos abiertos y pidiendo de comer. El bailío dictó la
sentencia; el verdugo arrancó el corazón al vampiro, y después de esta [p. 182] operación ya
no chupó la sangre a nadie. Después de este caso nadie debe atreverse a dudar de los muertos
resucitados que llenan las antiguas leyendas, ni de ninguno de los milagros que refieren
Bollandus y el sincero y reverendo Ruinard.
Encontramos historias de vampiros hasta en las Cartas judías de Argens, a quien los jesuitas
acusaron de incrédulo y que luego saborearon su triunfo, cuando el citado autor refirió la
historia del vampiro de Hungría, y dieron gracias a Dios y a la Virgen por la conversión de
Argena. He aquí lo que dijeron del referido autor: «El famoso incrédulo que dudó de la
aparición del ángel a la Virgen, de la estrella que vieron los Reyes Magos, de que se curaran
los poseídos, de que se ahogaran dos mil cerdos en un lago, del eclipse que hubo de sol en luna
llena, de los muertos que se paseaban por Jerusalén; tocado por la divina gracia, se iluminó su
espíritu, y cree en la existencia de los vampiros».
La gran cuestión que hubo entonces fue averiguar si aquellos muertos resucitaron por su
propia virtud, por el poder de Dios o por el poder del diablo. Los grandes teólogos de Lorena,
de Moravia y de Hungría hicieron públicas sus opiniones y su ciencia. Recordaron todo cuanto
antes San Agustín, San Ambrosio y otros santos dijeron más ininteligible respecto a los vivos y
a los muertos. Trajeron a colación todos los milagros de San Esteban que están incluidos en el
séptimo libro de las obras de San Agustín, y he aquí uno de los más curiosos. Quedó aplastado
un joven en África en la ciudad de Aubzal bajo las ruinas de una muralla, y la viuda fue
inmediatamente a invocar a San Esteban, de quien ella era devota, y San Esteban resucitó al
aplastado, al que le preguntaron qué es lo que había visto en el otro mundo: «Señores, contestó
a los que le preguntaban: cuando mi alma salió de mi cuerpo, encontró infinidad de almas que
le hicieron la misma pregunta respecto al mundo. Yo iba no sé a donde cuando encontré a San
Esteban, que me dijo: «Devolved lo que habéis recibido». Yo le repliqué: «¿Qué queréis que os
devuelva si nunca me disteis nada?» Me repitió tres veces: «Devolved lo que habéis recibido».
Entonces comprendí que quería hablar del Credo. Recé el Credo, y en seguida me resucitó.
Citaron además los referidos teólogos las historias que refiere Sulpicio Severo en la vida de
San Martín, y probaron que entre los muertos que resucitó San Martín devolvió la vida a un
condenado; pero todas esas historias, aunque sean verdaderas, no tenían nada que ver con los
vampiros que chupaban la sangre de los niños y luego volvían a meterse en sus ataúdes.
Buscaron también en el Antiguo Testamento y en la mitología algún vampiro que pudieran
presentar como caso antiguo; no [p. 183] encontraron ninguno, pero probaron, sin embargo,
que los muertos comían y bebían, fundándose en que algunos pueblos antiguos les metían
alimentos en las fosas.
Cuestionaron también si comía el alma o el cuerpo del muerto, y quedó decidido que comían la
una y el otro. Los platos más delicados y de poca substancia, como los merengues y la crema,
se los comía el alma, y el rost-bif y el bifs-teak se los comía el cuerpo.
Decían que los reyes de Prusia fueron los primeros que después de muertos se hacían servir
alimentos, y que los imitaban casi todos los reyes de entonces, pero fueron los frailes los que se
les comían la comida y la cena y los que se les bebían el vino; de modo que, hablando con
propiedad, los reyes no eran vampiros; los verdaderos vampiros son los frailes, que comen a
expensas de los reyes y de los pueblos.
Verdad es que San Estanislao, que había comprado gran extensión de terreno a un
gentilhombre polaco y no se lo había pagado, perseguido por los herederos ante el rey Boleslao,
resucitó a dicho gentilhombre; pero fue únicamente para pagarle la deuda, y no se dice que
diera ni un solo vaso de vino al vendedor, que se volvió al otro mundo sin comer ni beber.
Se agita con frecuencia la grave cuestión de si puede absolverse al vampiro que murió
excomulgado; no soy teólogo bastante profundo para decidirlo; pero por mi parte yo lo
absolvería porque cuando hay que escoger entre dos partidos dudosos, debe elegirse el más
benigno.
El resultado de todo es que una gran parte de Europa estuvo infestada de vampiros durante
cinco o seis años, y que hoy ya no existen; que hubo convulsionarios en Francia durante más de
veinte años, y que hoy ya no los hay; que resucitaron muertos durante algunos siglos, y que
hoy ya no los resucitan; que tuvimos jesuitas en España, en Portugal, en Francia y en las Dos
Sicilias, y que hoy ya no los tenemos1.

1¡Ay! ¡pero han vuelto, ilustre Voltaire! (Nota del Traductor)

BLOGGERS


¿Qué elementos tiene que tener un Blogger para triunfar?-"Entrevista a David Sifry el rey deTechnorati"

P.: ¿Qué elementos tiene que tener un blogger para triunfar?
R.: La primera norma es escribe cosas interesantes. Escribe sobre algo que te guste, que te apasione. Pero eso sí, escribe bien, cuida tu forma de escribir. La tercer gran norma es enlaza mucho, enlaza a tus competidores, a los blogs que te gustan, a los que te critican, a algunos pequeños que sean desconocidos y puedas descubrírselos a tus lectores. Cuanto más enlaces, mejor. También es muy importante escribir mucho, de manera constante, para crear una audiencia que te siga. Y hoy, un elemento muy importante a tener en cuenta, es saber qué quieres hacer con tu blog. Hoy nacen dos nuevos blogs cada segundo, hay una gran competencia, es mucho más difícil encontrar una temática o un tono. Tampoco es muy sensato hacer un blog pensando en hacer dinero con él. Yo creo que tienes que hacerlo por otros motivos, y después, el blog te sirve para que te conozcan y te contraten y te encarguen trabajos interesantes.

ÚLTIMAS PALABRAS


Han sido varios años de muchos posts, continuaremos. No sé si los editados en esta recopilación son los más interesantes, pero sí los que más impactaron en mi línea de flotación. Aquí hablan en tercera persona y eso le quita el peso a uno de la egolatría (directa), aunque es inevitable postearlo:
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Así comienza Iván su post "Últimas palabras", entrada que da nombre a su blog o bitácora:
"Los elegidos soñaron caminar por sendas imposibles de selva verde, cruzaron ríos y montañas y llegaron al destino con los sombreros mordidos por los mosquitos y la tripa llena de olor a hoja. Cuando estaban allí, en el lugar señalado en los mapas de piel por los sabios, dio la orden el más alto, al que un collar de caracoles le protegía el pecho de los malos espíritus".
Iván con este liblog, que reúne treinta y tres anotaciones de su blog, se une a la nómina de escritores que dan el salto y unifican bajo el formato de libro digital, las anotaciones o entradas que escriben en su blog de forma, más o menos, periódica.
Así mismo, con esta entrega, Iván hace realidad su afirmación de "el escritor que no esté en la Red no será".


AQUí para bajarlo.

ARTE EN LAS CALLES (2)

EL ARTE SALE A LA CALLE

DEBIDO A LA GRAN ACOGIDA QUE HA TENIDO ESTA INCIATIVA EN VALENCIA y BARCELONA, SE HA DETERMINADO QUE EN ESTAS CIUDADES EL ARTE SALDRÁ A LA CALLEEL SÁBADO DÍA 1 DE DICIEMBRE A LAS 12:00 (y no el 30 a las 18:00), puesto que dispondremos de más luz.El lugar sigue siendo el mismo :
En Valencia en el río (a la altura del Palau de la Música).
En Barcelona en la Plaça de Catalunya.
En Madrid en la Plaza Vázquez de Mella(está en www.arteenlascalles.blogspot.com).
Animamos a todos aquellos que lo deseen a llevar sus mesas, sillas y comida.Tras la jornada callejera, habilitaremos locales en los que habrá actuaciones que comenzarán a partir de las 17:00 para quienes quieran continuar la jornada artística.El programa de dichas actividades, así como la dirección de los distintos locales, los anunciaremos durante la próxima semana.Todos aquellos que deseen "artear" en estos locales, pónganse en contacto con nosotros.
Esperamos la respuesta de MADRID a dicho cambio, hasta entonces, en esta ciudad se hará el día y a la hora previstos.
Para más información:
¡Saludos, paz y arte!

Luciérnaga

CARLOS ROMERO MESTRE: NOVELA

En barcelona el libro se encuentra en la Llibreria Bernat.
Calle Buenos Aires 6, barcelona

¿En qué estarán pensando los escalares? El título enigmático sorprende y engolosina la imaginación. ¿Qué tendrán que ver peces con pensamiento, a ver? La primera novela de Juan Carlos Romero Mestre responde esta pregunta de ribetes metafóricos. Y la responde bien.
Publicada por Visión Net en España, la obra es un complejo tinglado de voces cubanas que no siempre se hacen oír en la literatura isleña. ¿ En qué estarán pensando....? no ofrece el ya manido escenario de los solares, las jineteras y la cumbancha habaneviejera. Uno de los aciertos de Romero es reflejar un mundo del que se sabe poco-el de los hijos privilegiados del socialismo caribeño.
Los personajes principales son becarios de la Escuela Vocacional Vladimir I. Lenin, la mayoría hijos de dirigentes y acomodados, como se puede ser acomodado en la Cuba de los 80 y los 90. Disfrutan de "casas de descanso" espléndidamente amuebladas para su uso particular, tienen criados, carros, jamón de importación... Digamos que una de las protagonistas es Paris Hilton en versión caribeña. Claro que las flamantes socialites cubanas no se mueven en Bentleys sino en gruñidores, renqueantes Ladas y no compran en Sacks sino en las "diplotiendas" insulares, pero como todo es relativo en esta viña del Señor... En tierra de camellos cualquier cacharro es rey
Por otro lado se mueve el negro José, guardián de la casa de descanso, buena gente, santero y babalao. Su mundo de dioses juerguistas y burlones se enlaza con el de los becarios, a quienes protege, aconseja y cuyo futuro predice por la magia de las orishas. Hay también un espía y un millonario americano, y una muchachuela intrigante y un arquitecto enamorado de Gaudí... Amores de estudiante, el cambalacheo de un cuadro de Fidelio Ponce, una pizca de tensión policíaca y una mirada futurista al destino de la isla completan esta obra, de indudable interés para los que quieran hurgar en el vientre de la Cuba contemporánea.
Teresa Dovalpage(La Habana, 1966)
Novelista e investigadora cubana. Terminó una licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestría en literatura española en la Universidad de La Habana. Desde 1996 reside en Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y estudia el doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo México. Entre sus novelas publicadas se encuentran: A Girl like Che Guevara (en inglés, abril de 2004, Soho Press) y Posesas de La Habana (en español, PurePlay Press, agosto de 2004) finalista premio Herralde año 2006 con la novela La muerte de un murciano en la habana .

ÁNGELUS


Celebrando 101, el ángel de Roland Topor.
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"Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás-empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforecentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas".
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De Oliverio Girondo
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http://ivanhumanes.blogspot.com/


11 Les acompaño hasta la puerta, al tríptico noctámbulo, y me quedo un poco mientras llega el ascensor. Van a reemprender de caza, dice Raymond, los cazadores de aire.
Un golpe seco anuncia que el ascensor ha llegado. Adiós, Adiós, hasta pronto. Bajan y se abre la puerta de enfrente. Noto un calambre en la nuca, como una señal de alarma. Salen los tres vecinos de la 25. Me parecen un poco raros, aunque no me he formado una opinión definitiva. Hemos hablado pocas veces, pero sé que escriben, lo cual para la gente es siempre algo sospechoso, no para mí.
En realidad, parecen buena gente, pero invariablemente hablan de lo mismo. Ahora van a publicar un libro titulado 101 Coños (breves y grabados), retomando el título, si no me equivoco, de un libro de cuentos de Monterroso. El coño nos arroja al mundo y, al final, cuando morimos, se nos traga esa otra Démeter, tierra vasta y primigenia, con un coño con la forma de una tumba.
Me ven y no puedo zafarme.
Alarico Salvatore, el más crecidito (andaría por la cincuentena, un individuo algo marcial, pero con las trazas de un Mesías de desiertos, predicador de vientos), sin que mediase palabras entre nosotros, afirmó de un modo enfático y petulante que, en la obra referida, el deseo se convertía en objeto, consiguiéndolo no por el galanteo o la cópula, sino por el microcuento, agujas literarias que poseían (copulaban, creo que esa fue la palabra que utilizó) de mil formas, domeñándola (simbólicamente lo entendí), a la magnífica genitalia.
Los otros dos, Manzano Carles, un tipo quedo, poco hablador, de equívoco aire contenido, y Humano Ivrann (otro espécimen raro y callado, de origen alemán, creo), son dos niñatos y, de oídas, sé que han publicado algún libro. El tiempo dictará al respecto, porque en esto de las letras muchas cosas no son más que cantos de sirena. De todas formas, se me antoja que la trinidad no es trigo limpio: con tanto libro y, sobre todo, tanto coño, podrían ser peligrosos.
Así, la concha en el cuento es pura metáfora, comenzó el tipo maduro y después se enrolló en una soflama de la que no capté ni la mitad.
101 coños, irrumpió Ivrann rimbombante, es una obra original y como habla muy depresia, capto notas discordantes: una licenciatura en Filología, algo de Matemáticas, el número Pi y también no se qué sobre el nombre de Dios.
Al final, no me entero de nada, pero me explica que, para la promoción del libro, han abierto un blog erótico en el cual se insta, en clave de humor, a la presentación de candidatas. Campanudo, despliega un papel que ha sacado del bolsillo y me lee (le ruego que vaya despacio):
“Con motivo de la publicación en el mes de octubre de una compilación de ilustraciones y textos bajo el título
101 coños, se convoca a todas aquéllas interesadas a una sesión de casting donde se evaluará y sopesará la posibilidad de fotografiar su “cueva íntima” para la portada de la obra. Las interesadas pueden ponerse en contacto en el mail cientoun@gmail.com. Manzano Carles, Alarico Salvatore, Humano Ivrann y Vanesa Domingo Montón son los autores de dicha recopilación. La mayoría de edad y la fotogenia son los únicos requisitos imprescindibles. Dicho “elemento” será tratado con respeto y afinado (si debe serlo ¡artísticamente!) por nuestra ilustradora Vanesa Domingo. La elegida podrá esconderse tras un seudónimo. Si la calidad lo permite podrían ser seleccionados varios para formar un collage general en la contraportada. La elección y sesión fotográfica se dará en el mes de septiembre en un lugar de la costa gerundense, aún por confirmar. 101 coños es una obra original que aborda ciento una posibilidades eróticas y exóticas.
Adición del día 1 de agosto: No sería mala idea añadir una licenciatura en Filología, Teoría de la Literatura o Filosofía. La media de la carrera debería situarse en el notable. Eso le dará peso intelectual a la obra. Las matemáticas también podrían incluirse dentro del juego, de hecho el cálculo de la “variable íntima” podría darnos como resultado desvelar la totalidad del número Pi o el nombre de Dios. Como poco”.
Ahora me he hecho con el asunto. Obviamente estoy excluido de la competición.
Yo aprecio ya tanto el potorro común como el de las hadas (sedas arriba, sedas abajo el fondo es el mismo), y por muchos que haya o algunos los disfruten, con más o menos pelo, más perfumados o menos, con pavo mayor o menor, nunca han llegado a sorprenderme, ni ha entusiasmarme. Soy un apóstol de la pedicación.
Comedido como Carles, Ivrann parecía que me fuera a lanzar un coño brevísimo, pero cambió de idea y se calló, como si estuviera regodeándose con algo en los interiores.

Les felicité, porque, según parecía, la obra era una delicia y seguro que tendrá buena acogida; de todos modos les aconsejé que dejases esos coños y que se fuesen a pegar dos polvos por ahí.
Yo también escribo en secreto dos blogs eróticos, que son bastante visitados y suscitan cierta polémica, El coño y la luna y Undostreschochos, pero no les digo ni mú, por temor a alargar la conversación. No es por nada en especial, pero hoy no tengo ganas de diálogos.
No sé con qué cara los dejé cuando me fui, pero yo también iba pensando en afanarme un coño de verdad, bien grande y peludo (si es hay alguno todavía), como una boina bilbaína.
La primera vez que les vi, pensé que eran maricas, pero Mujerito, que es del ramo y muy experimentado, me aseguró que me equivocaba. Después sus ojos golosos se quedaron mirando a dos chavales ciclados que se acodaban en la barra. Estábamos en el café de abajo.
¡Qué buenos están, cómo me los calzaría!, dijo arrebolado.
Por lo demás, los tipos raros han desaparecido. Cosa extraña, no he oído llegar al ascensor.
SAB

101

101
Habiendo llegado en sólo tres meses (desde agosto) a las 21.000 visitas en el blog, celebramos el numeral con el adelanto de la portada de la próxima edición de 101 coños (Grafein ediciones), hecha por nuestra ilustradora Vanesa Domingo Montón. Será a finales de noviembre (entre trompetas y fanfarria).
101 coños es una obra original que aborda ciento una posibilidades eróticas y exóticas. Los textos y las ilustraciones que se reúnen en este libro hacen del "elemento íntimo femenino", profundidad y humor, ironía y provocación. Los autores juegan con la brevedad y la imagen, y crean un mosaico sexual y literario sin límites. El lector podrá aplicarse tres o cuatro relatos hiperbreves, dos veces al día, para lograr alivio placentero. El uso prolongado de esta obra colectiva, de clara y explícita vocación erótica, podría producir adicción.


MI CIUDAD

Mi ciudad es tierra, cielo, quizá el mar y
atardeceres. Siempre un efecto de luz y
memoria. Tus manos y un pequeño dibujo
que me acompaña y me sostiene en el
inevitable duelo de las despedidas. Los
libros,las palabras, la dificultad de la escritura, el
destierro fértil, el placer desinteresado, los
amigos y tantas citas solitarias. Ninguna calle
y todas las esquinas. Ningún lugar y la noche
de océanos sugeridos. La rutina y sus secretos.
Un pájaro ciego, un triángulo de rumores,
ejercicios de hastío y las palmeras. Mi ciudad
es tu mirada y la constancia presentida que se
hurta a los múltiples requerimientos de la ira.
Pero también es mi infierno y mi desdicha, el
horror y la tormenta, un bosque sellado que
se convierte, poco a poco, en una trampa de
silencios : el cuerpo, la duda y la distancia.

Vicente Ponce, “Hielo en los alrededores de la palabra”,en Instrucciones para mirar el silencio.

VERITAS CONTRA MUNDUM


El y dios
Egosum


Yo fui educado en la mejor Kultur, la científica, pero sin olvidar nunca el viejo mundo del mito y de la magia. Recibí pronto la primera lección magistral de mi vida, la idea fundamental que me llevaría desde ahí a contemplar la posibilidad de unir felizmente la ciencia y la fe (solo recuerda que lo luciferino es el árbol de la ciencia y de la vida, amén del desprecio hacia la humanidad, aunque yo, por decirlo así, soy satánico, pero con matices): Esa lección tenía un principio fundamental que decía que Dios no existía, pero sí había un Logos; para ilustrar esta tesis, te comentaré una bella historia, sonsacada de un viejo libro de saber prohibido. Se partía de la necesidad de distinguir entre la expresión simbólica de las ideas abstractas y de la definición real de los objetos concretos. Consta, pues, que en las Escuelas del Misterio, el candidato iba ascendiendo de grado en grado y cada vez se le mostraban signos de la divinidad más oscuros y, al final, cuando se descorría la última cortina, hallaba ante sí un altar vacío, a la par que una voz le susurraba al oído: “Dios no existe”. El descorrimiento del Velo del Templo llevaba la primera certidumbre, a una verdad primigenia. No existía el dios que preconizaban las distintas religiones, pero sí existía un Logos, cuya naturaleza exclusivamente podía ser entendida por quienes fueran capaces de meditar ante un altar vacío, lo que equivalía a poder pensar sin la necesidad de un símbolo. La instrucción empleada en el ascenso por grados sucesivos tenía como objetivo el que la inteligencia del iniciado pudiese elevarse hacia el pensamiento abstracto y trascendente, por cuanto en el momento en que el pensamiento cesaba, nacía el miedo... Al final, sí, estábamos Nos, Morgano, no hay más dios que el hombre: veritas contra mundum.

MILAN

¿Cómo y quién será este personaje? Un día apareció, anoche me ofreció unas palabras, las mismas que Silvia Lázaro me demandaba en un comentario anterior. Hay que revelarle, analizar su posición. ¿Hacia dónde se dirige?
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Una y otra vez, como si se tratase de un resorte, Milan avanza los peones y pulsa el reloj, hasta que acorrala al rey y el otro se rinde. La matemática que emplea tras cada jugada dista mucho de la que utiliza para aniquilar a “sus judíos”. Podría decirse que la “matemática secreta” que emplea en el primer juego tiene una base lógica y también intuitiva, la que utiliza en el segundo no. En cualquier caso, un italiano a las órdenes de un alemán debe ser expeditivo, no puede calcular variantes.Escribirle a Milan: “Prisionera en la torre de Thornfield Hall, Jean Rhys plantea el ancho mar de los sargazos como el poeta construye su texto: enajenada”. Naturalmente, Milan no ha leído a Rhys. Por eso, mejor no escribirle. Construir el diario. Pero no a la manera de un arquitecto. Bernhard aborrecía a los arquitectos, adivinó que para la construcción del Cono, de la obra, no sólo debían examinarse las aristas y los muros de carga, sino la personalidad de cada hombre o mujer que fuera a habitarlo. Habitar a Milan a la manera de Bernhard.En las fotografías aparece en segundo plano, borrado por el grumo del papel en blanco y negro. Sin biografía. Milan no tiene biografía porque todo el mundo desconoce a Milan, sólo un análisis concienzudo de las fotografías de la época puede suponerle. Rodeado de similares (aunque bien ajenos) y procurando que la mirada a la cámara no sea italiana. Un mirar berlinés se adivina a la primera, mucho más si una ha estado observando y escribiendo la historia. Pero claro, una cosa es escribir la historia y otra bien distinta es encontrarse con Milan, hay que suponerle.
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Por IHB
http://ivanhumanes.blogspot.com

ENTREVISTA A JAVIER ARRIES



¿Qué te llevó a realizar este estudio sobre el vampirismo?
Es un tema que me apasiona literalmente desde que tengo uso de razón. Devoraba todo lo que caía en mis manos: literatura, ensayos sobre vampiros, cine,… Realizar un estudio sobre un tema que ha llamado mi atención durante tantos años era casi una asignatura pendiente. En realidad he tratado de escribir el libro de upirología que hace años me hubiera gustado tener, ameno pero riguroso, con una visión de conjunto organizada y sistemática sobre el tema en la historia, la antropología, el mito, la medicina y el arte; esbozar un intento de clasificación de estas escurridizas criaturas, y analizar como el mito del vampiro se ha adaptado a nuestro tiempo adoptando nuevas formas en el arte, y como se ha convertido en un modo de vida en nuestras grandes ciudades para individuos y sociedades vampíricas que tratan de entrar en contacto directo con este oscuro arquetipo.
Los vampiros, a diferencia de otros "monstruos populares" que son temidos, tienen un aura de seducción que atrae a millones de personas en el mundo... ¿A qué crees que es debido?
Pues por un lado a su ambigüedad en varios ámbitos. Es una criatura que se mueve entre la vida y la muerte, sin estar realmente ni participar en ninguna de ellas. Eso le convierte en un ser capaz de interactuar en nuestro mundo con capacidades nuevas, al margen de las convenciones sociales, de los tabúes, o de las leyes humanas. Es evidente que esto atrae a muchos que se identifican con este aspecto de automarginado que “percibe” el mundo de un modo frío y distante; un mundo que a menudo para los vivos resulta ser una realidad encarnada en una sociedad oprimente y que a menudo deja pocas posibilidades de autorrealización.El vampiro despliega dos de nuestras pulsiones más profundas: el eros y el tanathos. Tradicionalmente se alimenta de sangre, y la sangre es la vida, pero es también el asiento de nuestras pasiones más viscerales, del deseo más intenso, primordial y primitivo. El vampiro, a menudo llevado por la lujuria que da el hambre de vida, exuda así aquello que toma, fascina a sus víctimas hasta el paroxismo del erotismo, con una intensidad tal que el resultado es la muerte. Después del éxtasis amoroso viene la laxitud, pero en el caso del vampiro esa laxitud es la definitiva, la de la misma tumba, porque ese éxtasis que experimenta la víctima es la propia vida que se va, una vieja receta que los creadores de las viejas y legendarias películas de la Hammer supieron explotar.Así, moralmente ambiguo, incluso sexualmente ambiguo, el vampiro se ha convertido en un mito romántico, seductor, elitista, oscuro y crepuscular que fascina a unos y atemoriza a otros; o, muy probablemente, fascina a la vez que atemoriza.
Pese a que España carece de tradición vampírica, hay casos como el de un ataud que cruzó media península Ibérica dejando tras de si una estela de muerte o, como el de Enriquete Martí (la vampira de Barcelona), que extraía la sangre (entre otras cosas) a los niños para luego venderlo entre la gente de la alta sociedad. ¿Hay algún otro caso documentado que no conozcamos en nuestro país?
Pues ciertamente el caso del “ataud maldito” que expuso en su obra Miguel Gómez Aracil es uno de los que más han dado que hablar entre los investigadores españoles. El de Enriqueta Martí es un caso espeluznante de una delincuente que se lucra con la venta de sangre y unguentos de los niños a los que dio muerte en la Barcelona de principios del siglo XX. Buena parte de esa sangre probablemente iría a parar a la ingesta y uso ritual por parte de personajes pudientes que como muchos otros por entonces, y aún hoy, creían en los poderes mágicos de la sangre. En realidad podría decirse que existe una tradición vampírica española, aunque difiere de la del vampiro eslavo y entronca más con las creencias latinas y clásicas, que por otra parte también han contribuido a enriquecer el vampirismo típicamente eslavo a través de Iliria, Rumanía y Grecia. Además de lamias que recuerdan a las lamias y empusas del mundo clásico tenemos una rica tradición de brujas vampiro semejantes a las strigae griegas, nombre que aún designa al vampiro en Rumanía, donde se cree que las strigoi, como se denominan en rumano, se convierten en vampiros al morir. Este vocablo deriva de uno que designa a la lechuza, animal típico en el que se convierten las brujas vampiros para abrir con su pico el pecho de los durmientes y extraerles sangre. Este es el origen de la legendaria “xuxona” (chupona) gallega y de las guaxas y guajonas astur-cántabras.La creencia en que las brujas practicaban el vampirismo ha estado muy arraigada en la península hasta el punto de que las actas de la inquisición están plagadas de personas acusadas entre otros delitos de beber sangre, especialmente de niños, provocando su muerte o dejándolos enfermos. Tal ocurrió por ejemplo con algunos de los procesados en Zugarramurdi, particularmente con Miguel de Goiburu y María de Iriarte. A esta última se le achacaba la muerte de 13 personas. Un caso bien conocido es el de “la Vampira de Xove”, Teresa Prieto, vecina de Gijón que fue acusada de brujería y chupar la sangre de criaturas de las aldeas vecinas. Sorprendentemente resistió la tortura a la que fue sometida; tras lo cual escapó y fue condenada a morir tras lo cual su cuerpo debía ser quemado para evitar que el diablo volviera a él (lo cual me parece un eufemismo para decir que querían evitar sus acciones como vampiro tras la muerte). Años más tarde se entregó y fue absuelta de la pena de muerte y sus bienes le fueron devueltos. Todo esto ocurría en el siglo XV. Otros nombres propios posteriores de brujas acusadas de vampirismo fueron Constanza do Pazo; la xuxona de Santa María de Lamela, en Orense; o los vascos Diego de Guinea y María de Guesala, los “brujos de Ceberio”, acusados de beber la sangre de las heridas ocasionadas a una niña.En tiempos más recientes, en Galicia no hace mucho que se registraban avistamientos de supuestos vampiros en algunos cementerios, ni podemos dejar de mencionar al polémico gallego Rafael Ángel Pintos, más conocido como Wladimir Dragossan, quien años atrás sorprendía al público español en los platós de televisión, ataviado a lo Drácula, afirmando que dormía en un ataúd, que bebía sangre, y que se había convertido en vampiro gracias a la magia póstuma.Dejando Galicia para dirigirnos a Córdoba hay que mencionar un caso relacionado con el vampirismo desde el punto de vista psicopatológico; el de Álvaro Rafael Bustos, quien en 1987 mató a su padre, el catedrático Manuel Bustos estacándolo en el corazón con martillo y una barra de acero a la que previamente había sacado punta y restregado con sal y ajo en la creencia de que su padre era un ser infernal.Y ya en el ámbito de lo legendario no hay que olvidar al mítico Struch, el “vampiro del Empordá”, un noble medieval extranjero al que la maldición de las brujas de la comarca, y siempre según la leyenda que habría sido recogida por diferentes investigadores españoles, habría impedido el descanso en la tumba llevando el terror a aquella región catalana.
Bram Stoker dio a conocer mundialmente Transilvania sin haber estado nunca. Los habitantes de esta zona han visto como un personaje de ficción se ha convertido en el principal reclamo turístico de la región y de todo Rumanía. ¿Ven los rumanos a Stoker como un heroe nacional? ¿Y a Vlad Tepes, el personaje en el que se inspiró para crear a Drácula?
Efectivamente, nunca estuvo allí, aunque desde luego se documentó lo suficientemente bien como para transmitir admirablemente la atmósfera de aquella remota región. Pero desde luego sí que se tomó sus licencias con el personaje histórico en el que basó su Drácula. Hay una relación de amor-odio en Rumanía hacia la figura del escritor irlandés. Por una parte el noble válaco, que no transilvano, Vlad Tepes, es considerado hoy como un reformador y héroe nacional que mantuvo la identidad de su patria en un difícil equilibrio entre dos potencias que se disputaban la influencia de la región: Hungría, y la Dorada Puerta, el Imperio Otomano. Otra cosa es lo que piensen los descendientes transilvanos de las familias sajonas a los que Vlad empaló de forma masiva en sus campañas contra esta etnia en la región, a los que el personaje no les hará tanta gracia. La figura de Vlad Tepes debe buena parte de su popularidad entre el pueblo rumano a la propaganda del dictador Nicolae Ceaucescu, quien a menudo se equiparaba con el voivoda que entre otras cosas fundó la actual Bucarest.En cuanto a Stoker, el propio Ceaucescu se encargó de menospreciar al escritor irlandés que se había atrevido a convertir a uno de los principales héroes rumanos en un vampiro de novela. Baste decir que la novela estuvo prohibida en Rumanía hasta la muerte del dictador. No obstante si bien para muchos rumanos Bram Stoker es un escritor extranjero que denigró la memoria de un príncipe rumano, otros muchos son conscientes de que gracias a él el turismo en Rumanía se ha incrementado notablemente. Las rutas “Drácula” que la mayoría de los turistas no dejan de recorrer a su paso por el país dejan suculentos dividendos en la maltrecha economía que dejaron las oligarquías que en un pasado lo gobernaron. De ahí esa relación de amor-odio.
En tu libro apreciamos que el vampirismo avanza con las nuevas tecnologías llegando a campos como Internet o los videojuegos... ¿No crees que Internet con la facilidad que tiene para transmitir "bulos" y "leyendas urbanas" puede perjudicar a la gente que se toma en serio el estudio del vampirismo?
Lo creo profundamente. Las bondades de la red de redes a veces se vuelven contra ella. Nunca fue más fácil acceder a tanta información sobre algunos temas; el problema es que no hay garantía de que la información que en ella se obtiene sea fiable. En el caso que nos ocupa frente a algunos buenos estudios, obras y artículos de investigadores serios pululan cientos de páginas que se copian entre sí ofreciendo información fragmentaria, intoxicada o claramente falsa. En la red de redes cualquiera puede decir absolutamente lo que se le pase por la cabeza, o reinterpretar y mutilar los textos de otros. El problema es que hay mucha gente que lee sin cotejar la información dándola por buena sin preguntarse más; y una vez que han leído y asumido algo erróneo es muy difícil convencerles de lo contrario. Es un curioso fenómeno. En el libro hago hincapié en este tema y aprovecho la oportunidad que me brindáis para recalcarlo de nuevo. Todo contenido procedente de Internet debe ser mirado con precaución y cotejado con otras fuentes.
¿Crees que son tan distintas las obras literarias de vampiros clásicas como "Carmilla", "Drácula", o "The Vampyre" de las actuales?
Evidentemente tienen muchas cosas en común. El vampiro posee ciertas características que no cambian, tan sólo se adecuan a los tiempos y se adaptan a nuevas formas de ver y entender el mundo; pero en el fondo en unas y otras subyacen las mismas ideas. Es un arquetipo primitivo y muy poderoso cuya base sólida está en nuestro inconsciente. Es como un iceberg, cuya parte más profunda no vemos. La parte que emerge, la parte que vemos es el ropaje que el mito cobra en cada tiempo y lugar. De ahí su capacidad camaleónica para cambiar con nosotros mismos. Entre el tosco y rudo Gorka de la Familia del Vourdalak que imaginara Tolstoi y el refinado y ambiguo Lestat, carcomido por su incertidumbre existencial media toda una infinidad de “mutaciones vampíricas”; aunque en el fondo lo que hace seductores a ambos es la misma idea, su existencia irracional, imposible, entre la vida y la muerte, la eterna seducción de existir sin vivir.
Entre la información de la que te has documentado para escribir "Vampiros"... ¿Qué ha sido lo que más te ha impactado?
La documentación la he ido recopilando prácticamente desde que era un niño. Recuerdo muy vivamente la primera vez que leí el documento Visum et Repertum, Visto y Descubierto, escrito por un oficial médico austriaco encargado de investigar el caso de Arnold Paole en la población servia de Medvedja en el siglo XVIII. Es uno de los casos mejor documentados sobre las epidemias de vampirismo que sacudían la Europa del Este y un documento estremecedor acerca de los procedimientos médicos y legales que las cortes europeas empleaban en la investigación sobre los supuestos casos de vampirismo que se convertían en una macabra plaga en pleno siglo de las luces.En años más recientes me ha sorprendido comprobar como la creencia en vampiros permanece prácticamente inalterable en muchos lugares del planeta. Ha sido sorprendente recoger testimonios de gente en Europa o en Asia absolutamente convencidos de la existencia real de vampiros o incluso de haber tenido algún percance con ellos. Recuerdo el testimonio de un filipino que afirmaba que su familia se vio acosada una noche en su granja por lo que ellos interpretaban como “aswang”, vampiros, que se movían entre la maleza. Pertrechados en casa la emprendían a tiros desde las ventanas mientras escuchaban aterrados como aquellos seres a veces saltaban sobre el tejado y hacían ruido buscando algún orificio por el que penetrar en el interior de la casa.Desde otro punto de vista también ha resultado impactante la búsqueda de evidencias arqueológicas acerca de la creencia en vampiros. Los hallazgos de auténticas necrópolis del siglo X dedicadas a vampiros en las cercanías de Praga con restos de cadáveres “ajusticiados” como vampiros y que aún pueden verse en algún museo checo son de una importancia capital para entender la tremenda importancia y universalidad que el mito del vampiro ha tenido desde tiempos muy remotos. Cadáveres de supuestos vampiros a los que se les habría aplicado los típicos procedimientos vampiros (rotura de piernas, decapitación, estacamientos,…) aparecen igualmente en la India, en China, o incluso en la Norteamérica colonial.
Hace unas semanas adelantamos en Aullidos.COM que la secuela oficial del Drácula original titulada "The Un-Dead" ya está en marcha y su historia comenzará veinticinco años después de los sucesos escritos por Stoker. Entre varios nombres, el de Javier Bardem suena con fuerza para interpretar a Drácula... ¿Crees que sería una elección correcta?
Así es. Y por cierto, que me enteré precisamente gracias a vosotros y a vuestro site. Pues desde luego sería una elección interesante y desde luego un punto clave en la carrera de Bardem. Comentando el tema con algunos conocidos la opinión de la mayoría es que el físico de Bardem quizá no sea el más apropiado para el arquetipo de Drácula “aristocrático” al que estamos acostumbrados, pero sería interesante ver a un Drácula más visceral y sólido que bien podría aportar el actor español. Javier Bardem ya nos ha sorprendido con alguno de los papeles que ha interpretado y creo que podría volver a sorprendernos también en este. Yo desde luego iré a ver el film, pero si además Bardem interpreta al príncipe de las tinieblas sumamos un motivo más para ir a verla. Tendremos que esperar a ver que ocurre.
Una última pregunta... Si los vampiros existiesen... ¿Te dejarías morder por uno?
Buena pregunta. La respuesta es no. El vampiro está presente, pero no vive. Examina la realidad sin estar sujeto a ella, pero por eso mismo no la experimenta en toda su crudeza. Si existe otra realidad más allá de la tumba lo bueno será percibirla a modo completo, y no quedarse en el límite entre los dos mundos. Hay quien afirma que los vampiros son más sabios porque viven más y les gustaría serlo por esta causa. Tampoco me parece cierto. Hay gente que vive 100 años y no son más sabios que cuando tenían 15. No hay que confundir sabiduría con conocimientos, ni éstos con experiencia. ¿Inmortalidad? Para que si esa inmortalidad te mantiene atrapado entre dos mundos y no te deja ir más allá. Particularmente prefiero ser un ser con capacidad de dar y recibir a partes iguales, y para ir cada vez más allá. De todos modos que necesidad hay de que un vampiro nos muerda si el vampiro se oculta en la más inhóspita de las tumbas…¡el interior de nosotros mismos!

DE PEPE EROS A JOSÉ TANATOS

Yo no sé nada, dijo uno; claro, sobre lo que tú no sabes podrían escribirse miles de libros, dijo otro. No sé qué decir, afirmó el primero, desconcertado. Da lo mismo, dijo el segundo, nunca has sido rápido captando mensajes.

SAB

DE NOCHES Y MONSTRUOS

Lo que trajo la noche
Salvador Alario Bataller


Para nosotros, la mujer se llamará simplemente María. Tal vez no tenga el menor interés que fuere hermosa o inteligente, que no son, en modo alguno, dones magros; pero lo que sí incumbe para la presente historia son sus miedos, sus desvelos y sus noches.
Algo más se ha de decir, no obstante, aparte de lo anterior. No eran pocos los que se preguntaban porqué una mujer de sus características andaba siempre sola y se apartaba contumazmente de aquello que los jóvenes de su edad apetecían. La razón inconfesa de su solitud y ostracismo voluntarios estribaba en que María descreía de toda aquella gris silva de vidas humanas de inefable factura. Del hombre y sus obras solamente le interesaba la palabra.
No tuvo biblioteca paterna donde huir del mundo, solo cuatro libros que ella compró con esfuerzo y más de una privación, y amigos pocos. Una vez conoció a un hombre, quien le acabó atropellando hasta el diálogo, después de lo cual, amén de ser insegura y timorata ab ovo, decidió que la acompañase solo su sombra. Por todo lo dicho, acabó refugiándose entre las paredes de su pequeño apartamento, en compañía de aquellos cuatro libros y una plétora de recuerdos familiares, esos amigos veros y a veces dolientes que, según dijo Stocker, nunca traicionan.
Había, sin embargo, ciertas partes terribles de su vida que únicamente ella sabía y que, a duras penas, arrostraba. Cuando atardecía y la noche se insinuaba vagamente en su biblioteca (o lo que ella llamaba con este nombre), una actitud alerta y expectante se apoderaba de ella porque comenzaba a anticipar que su sueño estaría plagado de pesadillas, cuyo contenido no llegaba todavía a precisar. Ciertamente soñaba y los sueños eran tormentosos, pero despertaba siempre sin saber el contenido de lo soñado, aunque el miedo la abatía.
El proceso, los hechos concatenados en un orden quizás significativo que ella no comprendía, era siempre idéntico: apenas se dormía, una vaga sombra la atenazaba y se despertaba sobresaltada; entonces permanecía en la cama yerta, sin atreverse a mover un párpado, con anticipación y terror casi físicos, hasta que el nuevo día clareaba tras los cristales. Ese ciclo se venía repitiendo día tras día, semana tras semana, mes tras mes, a lo largo de casi cinco años ya, por lo cual ella temía que aquella angustia no fuera a terminar nunca.
Tales sentimientos y temores indefinibles nunca la abandonaban y, como se dijo, en ese estado de mórbida aprensión venía viviendo desde hacía prácticamente cinco inviernos. El miedo, según creía, probablemente comenzó por allá los setenta, cuando perdió de manera dramática a su mejor amiga. Fue en tiempos de la dictadura; desapareció en una manifestación y ya no se supo de ella. Posiblemente los ominosos muros de una comisaría cualquiera supieran a ciencia cierta cual fue su aciago destino, aunque nada se reflejó a los ojos del mundo; desapareció simple y llanamente, nada más, como otros muchos casos que quedaron en el olvido y sin resolver. Muchas veces pensaba que tal vez ahí estuviera el origen de su conturbación, aunque casi siempre, paralelamente, se negaba a aceptar una explicación tan directa de todo aquello, confusa y desorientada, embargada como vivía, día y noche, por aquel pavor que la consumía.
Cuando aquella tarde María bajo a comprar el periódico, miró como siempre la calle y la gente con indiferencia, sabiendo que una y otras, como las cosas todas, seguían su curso invariablemente, independientemente de que ella existiese, que no era otra cosa que un meñique producto del azar en un tal vez más vasto y conspicuo decurso de acontecimientos. En el fondo esto tampoco le importaba, porque todo ello, según creía, estaba más allá de su pequeño y zozobrante universo.
Compró el periódico de todos los miércoles y fumó un cigarrillo tranquilamente mientras comentaba maquinalmente cuatro cosas, cuatro palabras banales e insulsas, con el hombre del quiosco ; no reparó en aquella revista sensacionalista, cuya portada anunciaba los desmanes de una fiera humana, que ocupaban las páginas de sucesos de todos los periódicos del país y constituía el hecho de mayor preocupación social en los últimos meses, como tampoco le interesaron las noticias de sociedad, las fluctuaciones de la bolsa o los deportes. Casi por inercia, con la desgana que la caracterizaba, comió un poco de pasta en el restaurante italiano de la esquina.
-Hoy no viene ni Dios -dijo un habitual al entrar, viendo el local casi vacío.
“Claro, es que Dios nunca está”, pensó María y como aquello le sonó a greguería, rió para sí.
Fue la única nota de color, un tenue matiz de apagado color posiblemente, en aquel día monocorde y tedioso, como casi todos sus días. Después, arrastrando su figura feble y alicaída, subió a su apartamento.
Miró el reloj, una vez cerró la puerta. Eran las cuatro de aquel día especialmente fatigoso, abúlico y gris.
Cuando entró en su pequeño despacho, el espejo duplicó su imagen y se asustó. Azorada vio su rostro en el cristal y comprobó que estaba triste y ajada, esa metamorfosis gradual e irreparable del flujo de su tiempo, que a ella, a decir verdad, bien poco hubiera preocupado si no hubiesen existido las noches. De niña la asustaba algo turbio dentro del espejo o la más densa tiniebla en el interior de un armario que alguien se había olvidado de cerrar, una forma inconclusa e innombrable pero aviesa en su esencia, algo que, según el dogma judeocristiano en que la habían educado, prefiguraba al infierno y a la bestia. Ahora ya no creía en todo eso, pero el miedo persistía.
Trató de arrumbar esos pensamientos perturbadores de su cabeza, intentando escribir una página de aquella que sería su hipotética primera novela y, al final, lo consiguió. Al principio se angustiaba bastante pensando que todo aquel desvelo acabaría pudriéndose en el cajón de su escritorio y que ella nunca dejaría de ser un ser anónimo y sin importancia. Pero eso ya no le preocupaba, al menos la escritura hacía que se relajase, aunque fuera en poco grado.
Cada día se acostaba y, sin que lo pudiese remediar, se dormía a plomo; después la alcanzaba la pesadilla y se despertaba. Pasaba unos minutos con la luz encendida, tratando de tranquilizarse, pero el sueño la rendía otra vez y nuevamente se repetía aquel calvario. Hasta ahora había logrado huir de la amenaza que le traía el sueño ; pero sabía que alguna noche no lo conseguiría y al imaginar ese desenlace incierto y potencialmente terrorífico, sentía una angustia medular, profunda, irrevocable, tanto que deseaba morir en esos momentos.
Al amanecer, cuando despertaba definitivamente, trataba de convencerse a sí misma de que las pesadillas no tomaban forma en la realidad, que aquella zozobra nacía de su soledad y de su inestabilidad emocional, de su psiquismo desmadejado y débil. Reforzaba su claudicante convicción aduciendo además, ingenuamente, que una mujer como ella, que nunca había causado daño o desdoro a nadie, no podía merecer una suerte semejante. Pese a todo ello nada podía apaciguar la rabia que surgía de sufrir aquel tormento gratuitamente cada noche, año tras año, sin poder verle el término.
Por fin y para mal, la noche upira trajo la forma y ésta la alcanzó. Se despertó más sobresaltada que nunca, casi de un salto, porque había fijado nítidamente sus rasgos; era una cara humana y lupina, que escondía los rasgos del horror y de la muerte, unas facciones heteróclitas e insanas, adunando lo animal y lo humano en extraño y ancestral maridaje. Tenían, en suma, la veste del horror antiguo, el marchamo del mal absoluto, el del ogro de las pesadillas. El, el destructor, vástago de un Hipnos sangriento, el tenebroso, tenía los ojos de un rojo iridiscente, a veces casi dorado, el color de aquello que nunca podría alcanzar a ver, el sol.
Después de aquella noche el temor fue más concreto, sintió su mano turbadora más vívidamente que en ninguna ocasión anterior, su frío aguijón en la carne y un vehemente deseo de huir o desaparecer que llegaba al paroxismo. Empero, de forma paradójica y casi burlona, el duende del infortunio hacía que el sueño la abatiese más raudamente que antes, ahora en cualquier lugar, en el sofá, en la mesa del comedor, pero, sobre todo, apenas atravesaba el vano del dormitorio. De modo que durmió fuera, en la biblioteca, pero fue durante unos días, pues se convenció que toda lucha era imposible, que nada podía hacer para oponerse a la mano mórfica que la empujaba al centro mismo del sueño, donde habitaba la pesadilla.
Hubiese pagado cualquier cosa -incluso su alma, aunque fuera un alma enferma- por un dormir inhabitado, por ese olvidado y casi unánime descanso que la noche propiciaba, pero ya ni eso tenía en el perro mundo. Dios, quien nunca estaba, hacía tiempo que se había olvidado de subvenir a sus ruegos y plegarias.
En sus ansiosas vigilias recordaba constantemente, obsesivamente, cómo comenzó y cómo fue cambiando: al principio las ensoñaciones eran caóticas y poco después se fueron definiendo paulatinamente; ella, aguardando la mordaza inevitable del dormir, escuchaba con ansiedad, miraba con ansiedad, aguardaba transida por el espanto con todos sus sentidos a flor de piel, hipertrofiados por la crónica y densa espera, a que él viniese e impusiese el amargo tributo que su llegada exigía. Aunque se lo negaba porfiadamente, aunque trataba de razonar cachazudamente, de imponer la lógica con obstinación, nada lograba disuadirla de que su destino en el sueño se interpolaría en el mundo real. Vino diluido en las sombras de la noche furtiva, desde su universo pagano e insólito, como si formase parte de ella o fuese uno de sus más antiguos moradores. A ella, con el horror de las noches, se le fatigó la calma y también la esperanza.
La intolerable nitidez de la certeza la sobrecogía, abatiéndola al comprender, con vértigo, que el sueño modelaría con su materia ilusoria su devenir en el mundo empírico; y cada noche crecía la evidencia. Lo soñó sin rostro al principio, pero las noches lo fueron modelando con angustiosa perfección. Desde entonces tuvo plena certidumbre de que el fin se acercaba y que tendría lugar de manera ineluctable. Hiciese lo que hiciese, era algo que estaba escrito y que tendría que ser. Fue entonces cuando reparó en su libro y vio que estaba escrito con la materia de sus sueños, que había plasmado allí sus noches horrorosas y, con ello, lejos de pensar que estaba perdiendo el juicio, aquello le demostró que el sueño se acercaba a los hechos e iba dejando su primera impronta en algo consistente y comprobable, como el papel. Sí, algo indudable en sus adentros le afirmó que era el tiempo propicio para el holocausto y que el daño iba a ser irreparable.
Mientras ella sufría temiendo el final, él se demoró. Al menos esta fue la interpretación que ella fue sacando de aquel abismo de dudas y angustias postreras: en su soñar colapsado sabía lo que era obvio, lo que se le mostraba, que él era malo y violento, que disponía de ella a placer en su dominio onírico e inmisericorde, preparando una orgía de sufrimiento inenarrable y gratuito, esos infaustos placeres que atormentan a los hombres y complacen a los demonios y a su rey. Por esta razón, como siempre, cada noche, a la misma hora, ella soñaba y cada vez las imágenes soñadas eran más nítidas y atroces. Después, cuando despertaba, la remembranza de los horrores impregnados en el sueño recurrente, era tan pervasiva y real que hasta la vigilia fue cincelándose de los tintes de la pesadilla. En ese momento fue cuando se le quebró el aguante y pensó en el frasco de tranquilizantes, que uniría de golpe el presente con el futuro, haciéndolo la misma cosa, alejando para siempre la presencia de su fantasma, otorgándole la nada piadosa. Con ello, sin temor ninguno, bendijo a la ingrata, que la absolvería de mayores tormentos.
Jadeante y con mano vacilante, abrió el cajón de la mesita de noche y palpó nerviosamente en su interior, buscando el frasco salvador. Una tenue claridad comenzaba a dispersar las sombras que la noche había prodigado en la alcoba. Cuando sus manos tocaron el frío cristal supo, si bien por otro motivo, que el tiempo se había terminado y de él solo vio la figura, cuando el espejo se la devolvió.

Salvador Alario Bataller

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OBRA PUBLICADA A)CIENTÍFICA: 8 libros de Psicoterapia y Sexología (editorial Promolibro, valencia). 36 artículos especializados en diversas revistas (redactor de Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, www.editorialmedica.com, y los artículos y otros textos se relacionan en la web). B)NARRATIVA: “La conciencia de la bestia”, edición privada, finalista (de los 15 finalistas) del Premio Planeta de Novela de 1997. “La ciudad desvanecida”, relato seleccionado por concurso de la revista Escribir y Publicar en su editorial Grafein Ediciones, Colección Escritura Creativa, integrante del volumen de cuentos ASI ESCRIBO MI CIUDAD (2001). “Descensus ad Inferos”, lo mismo que antes, pero este cuento pertenece al libro de cuentos “32 MANERAS DE ESCRIBIR UN VIAJE” , Grafein Ediciones (2002). “Maltidos. La Biblioteca olvidada”, Iván Humanes Bespín y Salvador Alario Bataller, Grafein Ediciones, Barcelona, (2.006). "101 coños, Ilustraciones y breves" (2008), Carlos Maza Serneguet, Salvador Alario Bataller e Iván Humanes Bespín. Ilustraciones de Vanesa Domingo Montón, Grafein Ediciones, Barcelona. "Antología Iberoamericana de MIcrorelatos" (2008),coautor, Ediciones Lord Byron, Madrid (en prensa) La acre lácrima (2006), novela, en http://www.lulu.com/alario7 Un estudio crítico del Necronomicón Apócrifo (2006), ensayo, en http://www.lulu.com/alario7 Las aventuras carpatianas del profesor Exhorbitus (2006), novela, autoedición, en http://www.lulu.com/alario7 Astrum Argentum . La vara del mago (biografía novelada de Aleister Crowley) (2006), novela, en www.lulu.com, en http://www.lulu.com/alario7 El murciélago monstruoso (2006), novela, en http://www.lulu.com/alario7 Nunca volví de cuba (2007), novela, en www.lulu.com, http://www.lulu.com/alario7 Cuentos en www.narrativas.com: Espejos (2007), Los pequeños (2007). La angustia última (2008). Lo que trajo la noche (2008). OBRA INÉDITA: Las nocturnidades de don Arturo del Grial, (2002), novela. Los ojos del moro (2003), novela. El doctor amor y las mujeres (2006), novela. La trama sináptica (2007), novela. Historias de amor, muerte y trascendencia (2007), novelas (dos novelas breves relacionadas). Los estados intestinales (2007), novela. Cuando cazaba pelos (2008), novela breve Cuentos completos (1999-2008) Blogs: http://clinica-psicomedica.iespana.es http://alario1.blogspot.com http://undostrescuentos.blogspot.com http://undostrescuentos2.blogspot.com http://elloboylaluna.blogspot.com http://lasnocturnidades.blogspot.com http://nohaymentesincerebro.blogspot.com
 

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