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MONSTRUOS


Texto: Salvador Alario Bataller
Dibujo: Artur Golart Martínez

Monstruos


A finales del siglo XIX, mientras Drácula se convertía en cenizas ante los ojos estupefactos de sus perseguidores, el viejo Londres (aparentemente liberado del vampiro) alumbraba otros peligros.
Su lividez cadavérica, su porte altivo, su mirada de basilisco eran ya polvo del tiempo y en el presente, lejos de allí y de los rezos purificadores de un agostado doctor y su grupo de prosélitos, un científico loco se mutaba en un ser de pesadilla, que buscaba en la noche nutricia la satisfacción de sus más bajos deseos; en un suburbio del norte, un hombre, de natural bueno, se convertía en bestia por la maldición del pentagrama y de la luna llena; en un torreón oxoniano, un ritual expresado en jeroglíficos devolvía a la vida al antiguo ser que había visto el cielo y el Nilo de los faraones y, en los barrios de los más pobres, un lisiado moral del que jamás se conoció la identidad sembraba de terror y tripas el Soho londinense.
En los asuntos del mal no hay final: un monstruo ocupa siempre el lugar del otro.
Lo anterior no es exclusivo de vampiros, brujas y fantasmas. Solo tenemos que echar un vistazo a nuestra historia.





OTROS VAMPIROS



TEXTO: SALVADOR ALARIO BATALLER
DIBUJO: ARTUR GOLART MARTÍNEZ

Otros vampiros

En su libro Ajuar funerario, el escritor Fernando Iwasaki nos muestra las andanzas rotas de un joven enganchado en un canal de TV a las películas de terror de bajo presupuesto. Algo a partir de ahí le llevó a deambular noches agrias y gastar malos lugares, a probar lo que no debía y a juntarse con personajes de ciertas cofradías siniestras. Pronto comprendió que no todos los que la noche alberga son vampiros, que hay más porquería que gatos flacos en las calles dormidas y estrellas en el firmamento. Trastos, en suma, los que uno quiera y más; vamos, para dar y vender.
Se le pegó la mala noche y terminó noctámbulo puro, con sus vomiteras mórbidas y su imagen irreconocible en el espejo, porque ya se sabe (de lo cual era muy consciente) que no todo es trigo limpio, que hay mucho farolillo en las sombras chinescas y que, como a aquellos tíos y tías decadentes, tampoco él se asustaba de los crucifijos y que el ser un auténtico monsieur le revènant le quedaba lejos, como a los otros.










 Dibujo: Artur Golard
Texto: Salvador Alario


Una virgen sobre un caballo blanco


A finales del siglo XVII y principios del XVIII abundaron los informes relativos a casos de vampirismo, trascendiendo el ámbito centro-europeo, debido no solamente al célebre ensayo de Calmet, sino a las cartas y narraciones de viajeros.
En esos tiempos, en el vasto imperio austro-húngaro proliferaron las cartas de los soldados de las guarniciones denunciando la existencia de este mal, que ellos mismos sufrían en las localidades sonde estaban acuartelados. Es destacable lo acontecido en el banato de Temesvar, donde murieron varios soldados sin causa aparente, tras un cuadro de astenia, agotamiento y pérdida de peso. Los mismos militares informaron del modo en que se combatió el problema, recurriendo al siguiente ritual: ha de encontrarse a una joven sobre la que no se albergue la menor suda sobre su virginidad, que montará un caballo blanco de la misma condición (según el informe, el color del animal puede variar) y se pasearán por el cementerio, pasando por encima de las tumbas. Si en una el animal se resiste a pasar, era prueba cierta de que en ella había un vampiro.
Siguiendo este ritual se abrieron varias sepulturas y en su interior hallaron siempre un cadáver incorrupto, sumido en una especie de sueño tranquilo. Seguidamente se les cortó el cuello con una azada, a lo que siguió un profuso derramamiento de sangre. Después, los cuerpos se estacaron y se incineraron y luego se devolvieron los restos a la tumba, mientras se oficiaba una ceremonia religiosa. Los testigos aseguraron que esta práctica terminó con las muertes entre la tropa, por lo menos en esta zona de Valaquia (provincia, junto con Transilvania y Moldavia de la actual Rumania).
Entre nosotros, por los años sesenta o setenta, en el anuncio del coñac Soberano, también disponíamos, salvo diferencias que se apuntarán, con un icono semejante: Dejando de lado la dudosa mancebía de la excitante hembra y la ausencia a cualquier referencia vampírica, la bella montaba sobre el lomo de un caballo blanco. Lo que se bebía, como se ha dicho, no era sangre sino coñac, que es cosa de hombres (machos) y no de vampiros. El objeto, no terminar con ciertas apetencias, sino estimularlas.










Programa completo del asunto caníbal del 14 de...
Iván Humanes
Programa completo del asunto caníbal del 14 de diciembre.



Dibujo de Artur Golart Martínez 
Texto de Salvador Alario Bataller


Fascinación


Pontifica la tradición que el vampiro tendrá acceso a su víctima sí y solo si ésta le permite el libre acceso a su casa. Para ello, el infame utiliza su poder magnético, que seduce a la víctima, doblega su voluntad, en un trance de fascinación fatal.
No obstante, la realidad podía ser muy otra, como nos ilustra el caso de Amparito, la Vampiresa de El Palmar (Valencia) que salía cada noche y con el atractivo de los meneos de su culo formidable atrajo a su cubil a más de cincuenta varones allá por los tiempos decimonónicos. Su método, al que sucumbieron todos los desafortunados, superaba al tradicional en cuanto a directo y económico, ahorrando no pocas energías a la lúbrica vampiresa.
Para cualquier hombre un buen culo mujeril representa una debilidad, algo que nos atrae sobremanera, como hemos visto y no solo para ello, para bien o para mal.
Donde haya dos buenas “galtas” que se quite todo lo demás.

BESOS AFILADOS



Besos afilados
-Guía personal sobre vampiros y otras soledades-
Obra original 2010
Salvador Alario Bataller
Ilustraciones de
Artur Golart Martínez

NOTA.- Las imágines de srriba no pertenecen a Artur Golard. De esta obra inédita iremos presentando algunos textos en lo sucesivo.

 
Los antiguos dieron diferentes nombres a
éstos: larvas, lémures. Amaban el vapor de
la sangre derramada y huían del filo de  la
espada.

ELIPHAS LEVI, LA CLAVE DE LOS MISTERIOS



Guardián abre tu puerta,
abre tu puerta y entraré.
Si no abres la puerta y no puedo entrar,
forzaré sus candados, despedazaré sus dinteles,
haré levantar los muertos para que devoren a los vivos;

Del DESCENSO DE LA DIOSA ISTHAR AL PAIS INMUTABLE


 
“(...)En los tiempos modernos, la principal fuente de información en lo que se refiere al fenómeno de la Luz Astral debe encontrarse en los escritos del famoso ocultista francés Alphonse Louis Constant (1.810-1875), más conocido por el seudónimo de Elifás Levi Zahed.
        Levi se refiere a la luz astral de varias maneras:

 “El OD de los hebreos, el éter electromagnético, el cristal universal de visiones, que sigue la ley de las corrientes magnéticas y está sujeto a la fijación por una proyección suprema del poder de la voluntad, es la primera envoltura del alma y el espejo de la imaginación”. Levi revela además que la Luz Astral es el hábitat natural de “aquellas larvas fluídicas conocidas en la antigua teúrgia con el nombre de Espíritus Elementales”. La Ciencia Oculta sostiene que si entes no reprimidos formados por el pensamiento son atraídos por la fuerza de la vida de su creador como una aguja por un imán, tiene lugar, con infernal deleite, una absorción de sus energías espirituales hasta producir el completo agotamiento del fluido de su vida.  
        (...)Cito las palabras de Elifás Levi: “Dichas larvas absorben el calor vital de las personas de buena salud y agotan rápidamente a los débiles. De ahí viene la leyenda de los vampiros, entes de terrible realidad que, como es bien sabido, se han manifestado de vez en cuando”.

Robert Turner, EL NECRONOMICON: UN COMENTARIO,       
 en EL NECRONOMICON: El libro de los nombres muertos
del árabe demente ABDUL AL-HAZRED



Introito

Esta obra está, en buena medida, basada en la historia conocida de los denominados upiros, vampiros, sanguijuelas, no-muertos o llanamente chupadores de sangre, una memoria de raíces míticas, folklóricas y también de hechos y personajes reales que, por uno motivo u otro, se relacionaron con estos seres sombríos. Así mismo, se presentan algunos aspectos y datos de personajes centrales que nunca han sido mostrados al público interesado en la vampirología, junto con otros que siempre han sido relegados a  un segundo plano en libros y películas referentes al tema (no pocas veces injustamente, pues merecerían un libro entero para ellos). El lector encontrará también minifabulaciones, relatos breves, pero que tienen todos ellos una ligazón con la historia o la microhistoria e intrahistoria de estos seres de ultratumba.
Parte de los que son, los que fueron, los que están, y los que pudieron ser, aparecen a lo largo de las páginas de este libro, revelando aspectos comúnmente ignorados por los especialistas en la materia y, en general, por los seguidores de las andanzas y desafueros de tales descarnados. De una manera un tanto heterogénea, como entradas independientes, se van hilvanando asuntos, los unos conocidos, otros (en su mayoría) desconocidos, respecto al mundo y a las asechanzas de los legendarios vampiros. Además, hemos obviado dar referencias bibliográficas directas, porque las indicadas o sugeridas son ampliamente conocidas por los amantes del género.
Finalmente, indicar que a través de muchos de los ítems y entradas de esta obra se va pergeñando un parangón entre estos seres legendarios y los seres humanos, cuyos comportamientos y principios, no pocas veces, dejan mucho que desear. Recuérdese que Voltaire ya indicó en su celebérrimo Diccionario filosófico, en la entrada vampiro que éstos eran hombres que se enriquecían a base del trabajo de otros hombres, alimentándose del sudor, del esfuerzo y de la penuria, que no andan lejos de la pérdida del rojo elixir. Así veremos que, por mucho que nos empeñemos, no somos mejores que estos odiosos espectros de ultratumba. A lo anterior hay que añadir que algunos autores han señalado, entre otros, la existencia de vampiros psíquicos (concepto muy cuestionable, ya que puede explicarse de otro modo más lógico y comprobable), astrales y psicopáticos (estos sin duda reales, aunque afortunadamente poco frecuentes), si bien estaríamos ante materias dignas de otros libros.  


SAB, Valencia, enero del 2.011


 

Un viejo conde


En el siglo XIX, en un ruinoso castillo, un anciano aristócrata urde planes de supervivencia. Hace ya mucho tiempo que su cabeza ha dejado de hilar ilusiones. Sueña apenas con un pasado heroico, con la raza. Nosotros, los szekleros, le dirá meses después a su huésped inglés y deshojará hazañas preteridas, un campo de batalla y su propia muerte. Drakul, hijo del dragón. Hijos de demonios y de brujas.
Un día despertó distinto, siendo el que es y su historia, pese a sus muchas víctimas, es una historia apagada, desoída, comarcal. Pocos supieron de él, fantasma de ojos febriles, en su tierra natal y pasará inadvertido cuando siembre su semilla en el país que Nemo tanto odió.
Ahora, en la gran urbe, el conde, sombra sin cuerpo, alienta un mañana que toma la medida de una despensa inagotable. Sois ovejas del matadero, increparía al oscuro médico holandés mientras era perseguido.
En la frontera de la muerte y de la vida poco le alcanza, no hay pasión en su no-muerte, ni deseo (pese a la abundante tinta que se vertió en relación a sus apetencias verendas), tan sólo depredación.
Se fue en silencio, como había vivido.
O no.



Perpetuación



El hombre dejó la vida nómada y se aferró a la tierra. Las herramientas multiplicaron sus posibilidades de subsistencia. Creció el grano y el ganado se centuplicó para sobrevivir a los tiempos malos.
Los ubérrimos campos labrantíos se asociaron a las diosas de la fecundidad, pletóricas de formas, que fueron desplazadas por los dioses masculinos de la guerra.
Sea como fuera, el hombre dejó de ir a la deriva y fundó la civilización, que le cercenó la libertad y la imaginación. Dicha pérdida fue favorable para el vampiro porque, primasen las unas o los otros, se aseguraba el sustento.


 
Del oficio


 Todo aspirante a escritor ha de convertirse en una especie de vampiro literario: debe comerse las palabras innecesarias.
Mejor si escribe en tinta roja.

 
Sumo castigo


Dios castigó al hombre pecador con un castigo universal. Solo Noé y su familia se salvaron junto a las bestias que se adherían a la justa jerarquía natural. No se salvó la gata que amaba a un perro pekinés, ni el lobo/toro enamorado de la luna, ni el hombre que deseaba a su igual, ni tampoco, claro, los vampiros que, habiendo estado muertos y deambulaban todavía por el mundo con un extraño latido, codiciaban la sangre y la vida, de hombres y de mujeres.


 
Sobrantes


La paja literaria es tan abundante como los falsos vampiros. Aparentemente primero deben ser descubiertos y eliminados después. Dicho así la cosa no parece difícil.
 
Craso error


En el bajo medioevo, un sacerdote trata de detener el ataque de un vampiro turco con una cruz. Resultó en vano. En vida el monstruo fue jenízaro, que eran hijos de cristianos. Llevaban la cruz marcada en la planta de los pies, para que la pisaran.

 SEGUIREMOS.

http://ivanhumanes.blogspot.com/

Don’t cry for mi Nicolasa
2011


Hay putas leves, putas, las guarras de siempre (no solo es cuestión de dinero), las putas gloriosas (especímenes bellísimos de otros tiempos que representaban el manjar exclusivo de los pudientes, y que mecen sus carnes golosas detrás de pesados cortinajes de madera en casas burguesas y, finalmente,  las putísimas, que son la máxima categoría del vicio, pues no solamente buscan los grandes caudales sino que su lubricidad les lleva a tirarse zipotín y zipotón, tanto les da viejo o mancebo, norte y sur, igual chicha o nabo, mientras se satisfagan los ardores de sus cloacas vaginales.
Morado conoció a una putísima, Nicolasa. El, hombre cordial, tuvo una liviana relación amical con ella, la que no tardó en contarle todas las suciedades de su devaneos sexuales: lo del cura septuagenario, lo de un chiquillo en la casa de un señorón, aquél moro feísimo que se tiró en la Bunti que tenía un rabo enorme, lo de sus amigas en los reservados de hombres y mujeres, hasta sus diversos lances con personajes destacados de los negocios y de la politica autonómica. Desde luego, en el día de hoy es una mujer muy posicionada.
Lo que aquí interesa saber es que a Morado, después de tanta historia calentiurienta y diálogo tonto, se le animó en fauno y vamos, que la atacó:
-Acércate más Nicolasa, que no me conformo con tu respirar.
La cara de la suripanta se transfiguró en el de la señora ofendida y digna, a cual ha humillado el palafrenero.
-Ay, Morado, no esperaba eso de ti, yo que pensaba que eras un caballero.
-¿Tu eres un poco putilla, no?
La cara de la golfa se arreboló, un mar lacrimoso le regó la piel delicada y los hipidos recurrentes anunciaban un llanto histérico.
Morado se levantó diciendo aquello de piernas para que os quiero y cuando estaba ya a más de treinta metros, apresurando el paso, aún oyó a sus espaldas a Nicolasa que berreaba:
-¡Cabrón, hijo de puta, tú te lo pierdes, nunca sabrás lo que es el amor verdadero, nadie te amará como yo!
Ay, don´t cry for me Nicolasa.

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Chupetón
2011



Cesar estaba de pie y Eva se sentó en el sofá. No fue pensado, ni dicho. Eva se la sacó y comenzó a mamársela. La conocía desde hacía unos meses, habían hablado de todo, de temas profesionales también, porque eran colegas. El chaval sabía que ella era la clase de chica con la que nunca tendría algo serio, pero un caramelo siempre viene al gusto. Pese a que el asunto fue bastante inesperado, él se dejó hacer y en poco tiempo se descargó a gusto. Ella se lo tragó hasta la úlyima gota,  glotona, y con unos ojos inocentes le miró y le dijo, que estaba muy buena y espesa, que casi no se la pudo engullir toda.
-Vámonos a la habitación de al lado, que hay una cama estupenda, pero no hagamos mucho follón que el niño está durmiendo.
¿Niño, qué niño? Eso no se lo había dicho, como lo del marido que gatilleaba igual que una metralleta y, bueno, avergonzado se marchó inmediatamente dejando a la Eva vacía pero lubricada.
Al día siguiente la chica le llamó y le comentó, como si nada, que solía llevar un diario, en el cual había escrito el lance del día anterior con todo lujo de detalles. Su marido lo había leído. Primero se encabronó, después se puso cachondo, pero al final, como siempre, pegó el gatillazo.
Conclusión: adiós para siempre.
Moraleja: cuando el trompetín trina pronto y mogollón, la que sopla no es putilla, ni puta, sino putón.


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que, poco a poco, iré construyendo.

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Salvador Alario Bataller

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OBRA PUBLICADA A)CIENTÍFICA: 8 libros de Psicoterapia y Sexología (editorial Promolibro, valencia). 36 artículos especializados en diversas revistas (redactor de Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, www.editorialmedica.com, y los artículos y otros textos se relacionan en la web). B)NARRATIVA: “La conciencia de la bestia”, edición privada, finalista (de los 15 finalistas) del Premio Planeta de Novela de 1997. “La ciudad desvanecida”, relato seleccionado por concurso de la revista Escribir y Publicar en su editorial Grafein Ediciones, Colección Escritura Creativa, integrante del volumen de cuentos ASI ESCRIBO MI CIUDAD (2001). “Descensus ad Inferos”, lo mismo que antes, pero este cuento pertenece al libro de cuentos “32 MANERAS DE ESCRIBIR UN VIAJE” , Grafein Ediciones (2002). “Maltidos. La Biblioteca olvidada”, Iván Humanes Bespín y Salvador Alario Bataller, Grafein Ediciones, Barcelona, (2.006). "101 coños, Ilustraciones y breves" (2008), Carlos Maza Serneguet, Salvador Alario Bataller e Iván Humanes Bespín. Ilustraciones de Vanesa Domingo Montón, Grafein Ediciones, Barcelona. "Antología Iberoamericana de MIcrorelatos" (2008),coautor, Ediciones Lord Byron, Madrid (en prensa) La acre lácrima (2006), novela, en http://www.lulu.com/alario7 Un estudio crítico del Necronomicón Apócrifo (2006), ensayo, en http://www.lulu.com/alario7 Las aventuras carpatianas del profesor Exhorbitus (2006), novela, autoedición, en http://www.lulu.com/alario7 Astrum Argentum . La vara del mago (biografía novelada de Aleister Crowley) (2006), novela, en www.lulu.com, en http://www.lulu.com/alario7 El murciélago monstruoso (2006), novela, en http://www.lulu.com/alario7 Nunca volví de cuba (2007), novela, en www.lulu.com, http://www.lulu.com/alario7 Cuentos en www.narrativas.com: Espejos (2007), Los pequeños (2007). La angustia última (2008). Lo que trajo la noche (2008). OBRA INÉDITA: Las nocturnidades de don Arturo del Grial, (2002), novela. Los ojos del moro (2003), novela. El doctor amor y las mujeres (2006), novela. La trama sináptica (2007), novela. Historias de amor, muerte y trascendencia (2007), novelas (dos novelas breves relacionadas). Los estados intestinales (2007), novela. Cuando cazaba pelos (2008), novela breve Cuentos completos (1999-2008) Blogs: http://clinica-psicomedica.iespana.es http://alario1.blogspot.com http://undostrescuentos.blogspot.com http://undostrescuentos2.blogspot.com http://elloboylaluna.blogspot.com http://lasnocturnidades.blogspot.com http://nohaymentesincerebro.blogspot.com
 

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